El PP se tragará la jubilación a los 67

Después de negarlo cien veces el Partido Popular se prepara para sumarse al acuerdo parlamentario del pacto social de Zapatero, y en consecuencia a admitir el aumento de la edad de la jubilación hasta los 67 años -aunque sigan pensando que no era necesario- en contra de todo lo que había dicho y prometido Rajoy sobre esta decisión, de manera un tanto electoralista y sin reconocer la grave situación del sistema español de pensiones. Y sin presentar un modelo alternativo claro, concreto y preciso a esta cuestión y para todo esto del déficit público, la reforma de las Cajas de Ahorros y de la reforma laboral. Lo que quizás debió haber hecho el PP con una moción de censura al Gobierno –por más que luego perdiera la votación- para enseñar a los ciudadanos su misterioso programa de Gobierno y electoral y su capacidad de hacer oposición.

Al final, Rajoy le dará a regañadientes su apoyo a Zapatero que se está mofando de la paulatina rectificación del PP y llegará tarde y con cara de pocos amigos a la votación final del Congreso de los Diputados, porque el PP no se prestará a posar en la foto del pacto social de Zapatero en el palacio de la Moncloa. Poniendo toda clase de peros y de justificaciones pero acatando la iniciativa del Gobierno y el resultado de unas negociaciones de las que fueron excluidos los populares -o se auto excluyeron-, por su claro empeño de permanecer en el limbo de la política sin enseñar nada de su programa, con la intención de no asustar ni espantar el voto moderado a la espera de que la crisis, el paro y el desbarajuste interno del PSOE hagan el trabajo del desgaste de Zapatero y su equipo, una vez que ha sido el gobierno socialista el que ha hecho el “trabajo sucio” de recortar el estado del bienestar.

Sin embargo, los populares también se han dejado muchas plumas en este debate del pacto y de la paz social. Y una vez que lo hayan votado entonces llegarán las consabidas reprimendas del PSOE y del Gobierno, recordando que el PP ha apoyado al final pero que el pacto lo han hecho ellos con “éxito y valentía”, dirán.

Una pobre victoria ésta del pacto social cuando nos acercamos a los cinco millones de parados, pero también un logro político una vez que, concluido el pacto social, no parece que los sindicatos –que tampoco están para algaradas- vayan a jalear ninguna revuelta callejera y social, aunque no se descarta que se vean desbordados por sus bases, los trabajadores y la enorme legión de los parados que, de seguir en España la crisis económica como va, por algún sitio o por alguna parte estallarán.

¿El pacto social es una buena noticia? No. Recorta las pensiones y nuestros derechos sociales, aunque parece inevitable por causa de la crisis económica y financiera internacional, pero sobre todo por culpa de la incompetencia del Gobierno de Zapatero que tardó en reconocer la gravedad de la situación y perdió dos años y medio antes de abordar las grandes reformas que ahora, tímidamente, ha comenzado a poner en marcha.

Con todo y con eso la paz social es importante y como tal va a ser valorada por los mercados y nuestros líderes políticos europeos, tales como el presidente Sarkozy y la canciller Merkel. A la que se espera en Madrid el jueves día 3 para debatir con Zapatero el alcance de las reformas entre las que figuran las relativas a las Cajas de Ahorro, que se ha convertido en el gran problema de la estabilidad financiera de España, y a presentar ella, como se dice, sus ofertas de trabajo a jóvenes cualificados de España que estén decididos a emigrar.