Esperando a Merkel

Estamos en una semana crucial sobre las reformas de las reformas tanto del mercado laboral, como del sistema de pensiones y del sistema financiero con especial atención a las Cajas de Ahorro porque el tiempo y la paciencia se acaban para todo el mundo y además el próximo día tres de febrero llega a Madrid la canciller Ángela Merkel a la que el presidente Zapatero deberá de rendir cuentas sobre el alcance de las reformas aprobadas. Porque de lo contrario la Unión Europea no ampliará mas fondos de rescate y ofrecerá ayudas y avales a los graves problemas de la deuda española, tanto pública como privada.

Pero también están los famosos y temidos mercados que están a la espera de que España cumpla las reformas estructurales que ha prometido porque de lo contrario volverá la furia especuladora contra el Estado español y este país correrá el riesgo de la intervención y el rescate de la UE y del FMI, un asunto de la mayor gravedad que de producirse pondría en apuros al euro.

Y finalmente son el propio presidente Zapatero, su Gobierno y el PSOE los primeros interesados en culminar las reformas porque ello significaría que se ha logrado una paz social, se ha podido espantar la amenaza insistente de los mercados y,en consecuencia, el PSOE podría abordar las elecciones regionales y municipales de la próxima primavera en mejores condiciones que las actuales.

Podría darse el caso, incluso, de que una vez aprobadas las reformas y una vez lograda la paz social, Zapatero anunciara su decisión de no presentarse a las elecciones generales de 2012 y en consecuencia abriría la puerta, y el debate, de su sucesión donde al día de hoy el vicepresidente Rubalcaba es el dirigente del PSOE mejor situado para alcanzar el liderazgo del partido.

Y si todo eso es así, si el Gobierno cumple con las reformas y este viernes el Consejo de Ministros toma las decisiones anunciadas y además se logra la paz social y la tranquilidad de los mercados, entonces podría ocurrir que los socialistas recuperaran terreno electoral y que un cierto nerviosismo se instalara en las filas del PP, donde nadan en la euforia convencidos de que su ventaja electoral es imbatible tal y como se apreció en la Convención triunfalista celebrada este fin de semana en Sevilla. A sabiendas sobre todo que el principal adversario del Gobierno no es el PP sino y sobre todo la crisis de la economía y su duro impacto en la sociedad española.

En todo caso, vamos a ver que ocurre en las próximas horas, aunque por el momento ya tenemos nuevos datos por las medidas que ayer anunció la vicepresidenta Salgado para las reformas de las Cajas de Ahorro donde se incluyen medidas de inyección de fondos públicos y nacionalización para aquellos casos donde no se consiga suficiente capital privado para poder aumentar los recursos de las entidades, cuyas reservas exigibles se han aumentado del 6 al 8 por 100. Veremos que dicen los banqueros sobre este paso decisivo que por una parte demuestra que nuestro sistema financiero tiene mas problemas de los que se reconocen. Aunque solo faltaría que los que están al frente de las entidades, bancos o cajas, con problemas vayan a oponerse a una reforma que está decidida y que difícilmente podrán parar.

Mas fácil sería que se llegue a un acuerdo con los sindicatos sobre reforma laboral y de pensiones, aunque todo apunta que las negociaciones llegarán hasta el último minuto y que los acuerdos si se logran en todos los campos se podrán presentar como un éxito del Gobierno, al que puede que en el último instante y a regañadientes quiera subirse el PP. De lo contrario será el Gobierno, el PSOE, Zapatero y Rubalcaba quienes se apunten el tanto y quienes reciban, con una abierta sonrisa, a la señora Merkel en Madrid. Lo que de alguna manera ocurrirá porque parece claro que si los sindicatos y los banqueros se resisten a las reformas este Gobierno las aprobará.