Zapatero estudia el adelanto electoral

La prima de riesgo de España se llama Zapatero. Eso lo saben los mercados y la Unión Europea, y los españoles –empezando por los que votaron en las elecciones catalanas del pasado domingo- e incluso en el PSOE. Y puede que también lo sepa el propio presidente del Gobierno quien, acorralado y a la vez temeroso de un rescate financiero de España por parte de la Unión Europea, puede estar decidido a convocar elecciones generales anticipadas, aún a sabiendas de que las ganará el PP. Pero convencido de que lo peor de esta crisis está por llegar –con el riesgo de rescate de España por la UE aquí incluido- por lo que sería mejor para el PSOE, e incluso para él, que Rajoy cargara con ese muerto antes de que le toque a él.

No figuraba en sus planes pero podría ocurrir que el presidente Zapatero decida por sorpresa un adelanto de las elecciones generales -como lo pide el PP, creyendo que no lo hará- una vez que tanto en la presidencia del Gobierno como en la cúpula del PSOE se empieza a tener la certeza de que la crisis económica, financiera y social de España va a empeorar en los próximos meses, por lo que las elecciones municipales y autonómicas del mes de mayo de 2011 pueden ser catastróficas para los socialistas, como lo han sido las catalanas.

Y desde esa situación de hundimiento regional del PSOE y de desprestigio creciente de Zapatero y su Gobierno, las elecciones generales de 2012 se presentan como una dura cita electoral para el Partido Socialista porque en contra de lo previsto por ellos la recuperación de la economía española para marzo de 2012 se anuncia como imposible.

Por todo ello y por la presión que sobre Zapatero están ejerciendo todos los líderes regionales del PSOE, que no quieren verse en el cadalso electoral como le ha ocurrido a Montilla, en la Moncloa están analizando seriamente la oportunidad de un adelanto electoral a pesar de que semejante decisión avanzaría la que se espera como una imparable victoria del PP y la llegada de Rajoy al gobierno. Una victoria electoral de los populares que, por otra parte, le obligaría a Rajoy enfrentarse a lo peor de la crisis financiera y económica que está por llegar –ya veremos si con el rescate financiero de España por parte de la UE incluido- y de paso a tomar drásticas medidas de mayor ajuste fiscal desvelando su famoso plan secreto y enfrentándose los sindicatos, algo que Zapatero no está en condiciones de abordar.

El dicho de “más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo” puede tener en esta posible decisión de adelanto electoral un caso práctico porque Zapatero sabe que de aquí a 2012 todo irá a mucho peor.Y ante esta perspectiva, tanto en el PSOE como en la presidencia del Gobierno están considerando la oportunidad de un “urgente” adelanto electoral de comicios generales a fin de evitar su confluencia con los municipales y las autonómicos del mes de mayo próximo.

A sabiendas los socialistas que de poco le servirá al PP una vez que estén en el Gobierno, culpar a Zapatero del empeoramiento de la situación de España porque en ese caso los populares serán los responsables de lo que ocurra. Algo parecido le pasó a Obama con la pésima herencia de Georges Bush (estallido de Wall Street y las guerras de Irak y Afganistán) y ahora ya se sabe que quien está pagando el coste de la herencia es el Partido Demócrata y el propio presidente Obama como se vio en las recientes elecciones legislativas americanas.

En todo caso, los próximos días pueden ser cruciales por causa de la rigidez del calendario electoral español, aunque todo depende también de algo tan extraño como la “lucidez” del presidente que debe de iniciar de una vez por todas su definitivo paso atrás. Y ello le costará a Zapatero por más que sus asesores le digan que no hay otra salida y le dejan una herencia “imposible” al PP de Rajoy, porque Zapatero seguirá empeñado en su “buena suerte” y querrá continuar hasta el final, sobre todo si le dejan en su partido donde ya se escuchan voces de hartazgo que lo pueden obligar a renunciar.