Zapatero asustado e incapaz

La crisis financiera de Irlanda se ha llevado por delante al gobierno de ese país donde ya se anuncian elecciones anticipadas. En España ante el riesgo de contagio del rescate irlandés y las malas noticias financieras del día de ayer el Gobierno que preside Zapatero ha decidido esconderse, no dar la cara y enviar a la opinión pública a políticos de segundo nivel mientras la inquietud, camino del pánico, inunda la vida económica y financiera de este país dando la impresión que el presidente está desconcertado y asustado.

Y puede que también emocionalmente desequilibrado a la vista de las que han sido sus últimas declaraciones diciendo que el paro en España puede empeorar y que el crecimiento está estancado, una confesión pesimista y alarmante, a la que se le une su reiterado cuento japonés en el que relata (como si fuera su heroicidad en la soledad del poder) como el pasado 9 de mayo, cuando decidió cambiar su política económica, se quedó despierto toda la noche esperando noticias sobre la evolución del índice Nikei de la Bolsa de Tokio. Si eso es verdad Zapatero debería de abandonar –por eso y otros muchos disparates- la presidencia del Gobierno porque semejante confesión revela que está mal de la cabeza.

De lo contrario hace ya mucho tiempo que debió haber ofrecido a Rajoy un gobierno de concentración PSOE-PP para elaborar y gestionar de manera conjunta unos Presupuestos de 2011 austeros y creíbles, e incluyendo en su oferta su inmediata dimisión y salida del poder para que fueran otros los que se pusieran al frente del país y del impacto de la crisis económica. Pero esta catástrofe nacional que se llama Zapatero que lleva la desvencijada nave española hacia el ojo del huracán está noqueado y es incapaz de tomar la decisión adecuada, que desde luego no es la de Rubalcaba como número dos del gobierno conocida: la incapacidad del vicepresidente para abordar las cuestiones económicas; su reciente fracaso en la crisis del Sáhara; y su mala fama que impide el diálogo con el PP y no digamos un gobierno de la gran coalición nacional, un gran pacto, o algo similar.

Zapatero está escondido y no hace nada porque teme su efecto demoledor en las elecciones catalanas donde sus colegas del PSC-PSOE ya están bajo mínimos y pueden ir a peor y por ello se esconde mientras el panorama financiero y económico español empieza a ser aterrador y advierte de un posible naufragio de las finanzas españolas –públicas y privadas- si nadie toma urgentes decisiones a la vista de las últimas y malas noticias donde se incluyen: el desplome de la Bolsa de Madrid (el 6 por 100 solo en los dos últimos días), el encarecimiento de la subasta de Letras del Tesoro (en un 90 por 110) y el récord de la prima de riego de la deuda del Estado (235 puntos). Y cuando los analistas internacionales no descartan la posibilidad de qué España necesite un rescate financiero como los de Grecia e Irlanda (y pronto Portugal) en el año 2011, a sabiendas de que dado el tamaño de nuestro país la UE no podría llevarlo a cabo con la misma facilidad que los de Grecia e Irlanda, por lo que a fin de cuentas la eventual crisis financiera española, además de los destrozos que todo ello causaría en nuestro país, pondría al Euro en la situación de un jaque mate.

Pero si el escapismo y desconcierto del Gobierno es grande el silencio del PP tampoco es un asunto menor porque Rajoy debería decir y proponer algo ante el cariz y la deriva que va tomando la situación, aunque en el PP piensan que el adelanto de elecciones en Irlanda es el modelo a seguir. De manera que aviados estamos los españoles frente al espectáculo general de la crisis financiera europea que nos tiene a todos sumidos en el mayor de los desconciertos y en el desamparo general.