Trinidad Jiménez con buen pie

La ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, se ha estrenado con un triunfo político en el Consejo de Ministros de la UE al conseguir un mandato para que la Comisaria europea de Exteriores, Catherine Ashton, inicie conversaciones exploratorias con Cuba para una eventual apertura comercial y política de la Unión Europea hacia la isla. Todo ello con toda clase de cautelas y como consecuencia de las recientes excarcelaciones de presos políticos cubanos acordadas por las autoridades de La Habana tras las gestiones diplomáticas hechas por el Vaticano y España, y en las que el ex ministro Moratinos se esforzó de manera notoria y persistente dejando sentadas las bases del acuerdo que ahora se apunta como éxito la ministra Jiménez, por más que en el PP dicen que todo queda como estaba.

Naturalmente el PP mantendrá su actitud exigente y muy crítica con el régimen de Cuba –ayer González Pons subrayó la inmovilidad política de la UE, pero no la posible apertura comercial-, de la misma manera que lo hace con otros regímenes como el de Chávez en Venezuela. Pero mientras el PP guarda silencio sobre otras dictadura mas represoras como las de la China, los países del golfo Pérsico (Arabia Saudí, Emiratos, etc), o como las de Argelia o Marruecos, las que son potencias comerciales y energéticas que tienen una especial relación con España, demostrando la doblez de su diplomacia. ¿Por qué no denuncia ahora el diputado Arístegui el tiroteo a los saharauis llevado a cabo por Marruecos, o la violación de los derechos humanos en ese país, donde también hay presos políticos?

Sabemos que la situación de Cuba es muy mala para la democracia como también sabemos la especial relación de la isla con España y los españoles (que pregunten en el PP a su presidente fundador Manuel Fraga por ello). Pero es verdad que la salida de los presos políticos es un dato importante, por más que parezca un cambalache de libertades por reconocimiento del régimen cubano, el que además podría volver a llenar sus cárceles cuando quiera. Pero el largo y esperado camino de la transición de Cuba hacia la democracia se hace paso a paso, y los últimos acontecimientos van por un buen aunque puede que demasiado largo camino.

Pero hay que reconocer que la diplomacia española que ha tomado una arriesgada iniciativa (como la diplomacia vaticana) y se va progresando porque se ha logrado ahora un cambio de actitud “comercial” de la UE hacia Cuba, aunque muy prudente y cauteloso, porque tanto en Bruselas como en el resto de la capitales de los países de la Unión se seguirá con interés los próximos pasos de Cuba en las excarcelaciones de más presos políticos, así como la posibilidad de que Guillermo Fariñas pueda viajar a Estrasburgo para poder recibir el Premio Sajarov que le concedió el Parlamento Europeo, precisamente por su huelga de hambre que movilizó a la opinión pública mundial y dio pie a negociaciones diplomáticas para la liberación de los presos políticos.

Asimismo, la UE mantiene en vigor su declaración política que tanto ha molestado a Cuba donde se pide una “transición hacia la democracia”, lo que veremos el impacto que produce en La Habana, como cabe esperar la reacción de Raúl y Fidel Castro a esta tímida apertura de la UE a favor de retomar las relaciones comerciales con la isla, que sin duda es positiva para ellos (por las dificultades económicas que tienen) aunque no incluya todo lo que esperaban. Y que prueba que las excarcelaciones de presos políticos tienen una respuesta positiva al menos en Europa. Estamos ante un paso pequeño, un gesto comercial de la UE en respuesta al gesto de Cuba de dejar en libertad a los presos políticos. Veremos que dicen ahora en La Habana y si se puede seguir haciendo “camino al andar”.