Rajoy pide explicaciones

Hace unos días el líder del PP y de la oposición Mariano Rajoy presentó un plan de actuaciones y reformas para 2012 y en el caso de que gane las elecciones generales. Ayer en Málaga Rajoy, más realista, habló del otoño político y reclamó al presidente Zapatero que explique a los españoles la verdad de la misión de las tropas españolas destacadas en Afganistán con el objetivo de que el gobierno reconozca que España está involucrada en una guerra y no en una misión humanitaria. Asimismo Rajoy pide explicaciones sobre la liberación de los cooperantes españoles de Acción Solidaria, afirma que la reforma laboral aprobada en el Senado es inservible y exige precisión sobre la reforma de las pensiones y los impuestos.

El presidente del PP ha vuelto con este discurso a la actualidad política y promete un control estricto del gobierno a la vez que denuncia el recorte de la obra pública y dice que su partido hará un seguimiento puntual de las nuevas obras que se contraten y de su cumplimiento. Como avance o puesta en marcha de la actividad del primer partido de la oposición de cara al otoño político que ya está a la vuelta de la esquina no está mal.

Pero faltan precisiones y aclaraciones sobre la alternativa del PP. Por ejemplo está bien exigir al gobierno que diga que España participa en la guerra de Afganistán, algo que todo el mundo sabe y que incluso sabía el PP cuando apoyó el despliegue español en ese conflicto y que nos obliga a preguntar a Rajoy y al PP si están dispuestos a pedir la retirada de las tropas españolas que están en Afganistán, por qué de lo contrario ¿a cuento de qué semejante pregunta sobre tan obvia situación de claro enfrentamiento militar?

Porque si el gobierno dice, como lo dice todo el mundo y todos los medios que en Afganistán hay una guerra en la que están implicadas fuerzas aliadas en las que se integra el contingente español, acto seguido el PP debería decir si apoya la guerra y la presencia española en el conflicto -como lo hizo en Irak, en su fase previa y de manera más directa durante la ocupación del territorio iraquí-, o si por el contrario le exige al gobierno la retirada de las tropas españolas como lo desea la mayoría de españoles.

Desde luego el gobierno no ha dicho la verdad y no ha cesado de incrementar, para satisfacer al presidente Obama, el despliegue de soldados españoles pero los últimos acontecimientos están provocando un amplio malestar social que irá a mucho más si la cadencia de muertes y atentados contra los soldados españoles se incrementa a la vez que las fuerzas aliadas que mandan los generales americanos siguen sin perspectivas de una victoria clara y final como parece inevitable.

Asimismo, Rajoy ha pedido explicaciones a Zapatero sobre la liberación reciente de los cooperantes españoles de Acción Solidaria capturados por Al Qaeda en Mauritania y sobre la que permanecen en el aire numerosas incógnitas como el coste económico del pago del rescate y de toda la operación. La pregunta del PP deberá, como en el caso anterior de Afganistán, ir acompañada de la clarificación de la posición de este partido ante esta clase de atentados terroristas para saber si el PP se opone al pago de rescate en secuestros de terroristas o piratas poniendo en peligro la vida de todos los secuestrados. Una posición que ha mantenido el presidente Sarkozy y que le costó la vida recientemente a un rehén francés que también estaba en manos de un comando islámico africano.

Que el gobierno aclare la situación de Afganistán y de los cooperantes liberados es una obligación política ineludible, pero probablemente no lo hará al menos con la claridad y precisión que requieren ambos casos aludiendo a cuestiones de seguridad nacional y de secretos oficiales. Como no acaba de aclarar lo que hará con las pensiones o con los impuestos –ahora dice Elena Salgado se subirán a los ciudadanos más ricos sin tocar a las clases medias- e incluso con la reforma laboral y las obras públicas porque cada día dicen una cosa distinta, como lo ha recordado Rajoy y en este caso con razón.

No obstante el presidente del PP y su equipo en vez de hacer declaraciones puntuales sobre temas de actualidad deberían de presentar al inicio del curso político no solo unas declaraciones sino un documento sobre todas las cuestiones candentes que están a la vista, señalando su opinión sobre lo que hace el gobierno y proponiendo, caso por caso, lo que haría o propone el PP. Y ahí están, por citar algunos asuntos, le huelga general, las pensiones, la reforma laboral, el desafío catalán a la sentencia del estatuto, los Presupuestos de 2011 y las elecciones catalanas que están al llegar. Sobre todo ello y sobre los candidatos que presentará el PP en los comicios autonómicos y municipales de 2011, el PP debería presentar sus posición y a ser posible en un documento escrito y clarificador.