El PSOE contra los toros

Este Zapatero no va a dejar títere con cabeza en su paso por la presidencia de España. Su capacidad destructiva de la convivencia nacional es inagotable y ahora la lleva al mundo de los toros. Y si el Partido Socialista pretende seguir jugando a la ambigüedad de que una cosa es el PSOE de Zapatero y otra el PSC de Montilla, como lo hemos visto con los posicionamientos de unos y otros sobre la sentencia del estatuto catalán, se van a equivocar porque esa simulación puede servir para Cataluña pero no para el resto de España donde ya saben que para los socialistas España no es una sola nación, como lo dice la Constitución y lo ha confirmado el Tribunal Constitucional, sino una “nación de naciones” varías como pretendían colar en el Estatut el PSOE y el PSC.

Lo mismo les está pasando con la pretensión de algunos partidos políticos catalanes de prohibir la celebración de corridas de toros en Cataluña. Una iniciativa que hoy será debatida y votada en el parlamento catalán, y donde el PSC-PSOE ha escurrido el bulto para dejar libertad de voto a sus diputados, lo que viene a decir que los socialistas ya están en contra de las corridas de toros porque si Zapatero hubiera impuesto su ley y su autoridad –como por ejemplo pretende hacerlo en Madrid en contra de que Tomás Gómez sea el candidato socialista a la Comunidad de Madrid- la posición del PSC en la votación de hoy sería clara y a favor de la libertad de los ciudadanos de ir o no ir a los toros y no en contra de la gran Fiesta Nacional, que tiene en Cataluña una tradición y larga historia.

De manera que si hoy se prohíben los toros en Cataluña esa decisión será de exclusiva responsabilidad del presidente Zapatero –que visto su silencio y pasividad parece estar en contra de los toros- y de su compañero presidente del PSC y de la Generalitat, José Montilla, y de ello se van a enterar todos los españoles, desde Sevilla a Bilbao pasando por Pamplona y de Cádiz a La Coruña, pasando por Madrid. Y no estamos ante un caso o un asunto de menor cuantía sino ante una cuestión de gran alcance cultural, turístico y emocional que forma parte de la Historia de España en general, y también de la de Cataluña. Una Comunidad que sigue aislándose del mundo real español y europeo (a no olvidar que en Francia hay corridas de toros y mucha afición) de la mano de unos nacionalistas ciegos y radicales como los que ahora lideran la prohibición de los toros y a cuya rueda se han encadenado CiU y el PSC.

Aunque la posición de CiU y de su líder Artur Mas, ante esta votación crucial de hoy, es importante por el número de escaños que ostenta en la cámara catalana, el nivel de su responsabilidad no será determinante en el resto del territorio nacional español donde la prohibición de los toros en Cataluña tendría, si se confirma, un claro impacto político y social. Pero el caso del PSOE y del PSC es muy distinto y si se llega a esa situación de prohibir los toros en Cataluña no será nada exagerado ni falso decir que el PSOE está en contra de los toros y que Zapatero es el presidente del gobierno de España que ha puesto en marcha la prohibición de las corridas de toros en nuestro país. Y que lo hizo con la misma temeridad y frivolidad con la que pretendió dividir la nación española en un consorcio de naciones varias, y con la que ha tomado otras decisiones erróneas y demenciales en la crisis económica, el debate de la Guerra Civil, la negociación política con ETA, y un sinfín de disparates mas que han jalonado su paso por la presidencia del gobierno de España a lo largo de los últimos seis años.

A la vista de lo que está ocurriendo con el PSC y el PSOE –y este debate de los toros es un caso más y emblemático- los socialistas españoles tarde o temprano tendrán que optar entre la deriva nacionalista y confederal del PSC y la histórica y unitaria tradición españolista del PSOE. Y si las cosas siguen así algún día ambas formaciones tendrán que romper su relación y el PSOE, como tal, presentar sus propios candidatos en todas las convocatorias electorales que se celebren en el territorio catalán. La pretensión del PSC de tener grupo parlamentario propio en el Congreso de los Diputados es otra señal más del divorcio doloroso que se anuncia, y que hoy puede vivir una jornada especial en la votación sobre los toros del parlamento catalán.

Desde luego los aficionados a los toros de toda España que hasta ahora votaban al PSOE tendrán un motivo más para reflexionar sobre todo lo ocurrido –y lo que todavía puede ocurrir- en la presidencia de Zapatero si es que su partido no fuerza su retirada antes de los comicios de 2012, lo que al día de hoy nadie puede descartar porque su proyecto y presidencia están agotadas y preñadas de fracasos, y ahora solo le quedaría gobernar con lo que le impongan los demás, la Unión Europea, los mercados, o los partidos nacionalistas de los que depende su mayoría para gobernar.