Los Bancos bien, Zapatero y cinco cajas, suspendidos

Los llamados test de resistencia a la crisis financiera europea –que en España han sido más difíciles- han dejado en muy buena posición a los grandes bancos españoles, pero el hecho significativo de que entre las siete entidades suspendidas en Europa figuren cinco cajas de ahorros españolas es una mala noticia para España que esperemos que no tenga consecuencia en los mercados financieros. Un incidente del que tiene la mayor responsabilidad el presidente Zapatero. Porque ese pequeño mal resultado puede, fácilmente, ocupar titulares de los medios europeos de este tenor: “cinco entidades financieras españolas entre las siete suspendidas en Europa”. Y ser objeto de análisis de las agencias de calificación, lo que podría dañar a nuestro país. Aunque las primeras reacciones de la bolsa de Nueva York y la subida del euro dan la impresión de que el test en su conjunto ha salido bien. Ahora habrá que esperar a que los mercados europeos abran sus puertas el próximo lunes.

Podrá decir el Gobierno, como lo dijo el viernes la vicepresidenta Salgado, que España ha sido el único país que ha sometido al test de resistencia al 95 por 100 de sus entidades financieras, mientras otros solo han llegado al 80, 75. 60 o 50 por 100. Y que España ha tomado esta decisión extrema para ofrecer la transparencia plena del sistema español. Esto que parece enorgullecer al gobierno puede haber sido un error, si al final de todo el proceso acabamos pagando un precio en los mercados de deuda. Además fue Zapatero quien dijo en Washington que “el sistema financiero español es el mejor del mundo”, y también quien exigió la publicación de los test de los bancos y cajas europeas, convencido de que sería el indiscutible campeón, lo que no quedó tan claro.

Pero el hecho de que entre los siete suspendidos figuren cinco cajas españolas –sin contar la intervenida Caja de la Mancha-, en compañía de un banco alemán (Hipo) que fue intervenido y de un banco griego (AT), no es una buena noticia ni mucho menos y da fe de la imprudencia y la impericia de nuestro presidente del Gobierno. La cara de angustia y de temor que exhibió el viernes la vicepresidencia Salgado en su rueda de prensa, dando explicaciones y justificaciones sobre las entidades suspendidas en vez de las esperadas felicitaciones a los bancos que han sacado buenas notas, empezando por la Banca March y siguiendo por el Banco Santander –que en volumen es claramente el primero- daba una idea de la contrariedad y la preocupación que embarga al gobierno a la espera de que se abran los mercados internacionales el próximo lunes. Aunque en justicia nada malo debería ocurrir a España, porque el grueso la banca y la gran mayoría de las Cajas gozan de buena salud.

Pero la pregunta viene siendo la misma: ¿Quién le manda a Zapatero examinar al 95 por 100 de las entidades españolas si otros países no hacen lo mismo? O ¿a cuento de qué esa chulería suya en Bruselas exigiendo que se publiquen los test sin conocer todo el resultado? Una vez más estamos ante un caso de incompetencia política del presidente y de su gobierno. Y ojalá que no tenga consecuencias por el bien de este país que bastantes problemas tiene y que, en contra de lo que dijo el presidente en su décimo cumpleaños en el liderazgo del PSOE, son mayores y peores de lo que parece.

En cuanto a las entidades suspendidas, los consorcios donde están Caja Navarra, Caja Burgos, Caja Sur, Caja Sabadell y Caxia Cataluña, todo apunta a que se acogerán a los fondos del FROB porque, según la vicepresidenta, necesitarán financiación por valor de 1.800 millones de euros. De entre todas ellas tenemos que señalar por su importancia y cualificación política a Caixa Cataluña, la que preside el que fuera vicepresidente del gobierno con Felipe González, Narcís Serra, quien deber presentar inmediatamente su dimisión. Entre ellas, además, no figura la Caja de Castilla La Mancha, ya intervenida por el Banco de España y ahora bajo todos los auspicios de Caja Astur.

En fin, lo que se esperaba como un gran día para el sistema financiero español se ha quedado en una jornada agridulce con la confirmación de la buena salud de los más grandes y la sorpresa de cinco suspensos entre los siete registrados en toda la UE. Ahora el gobierno deberá lanzar una campaña de imagen y explicaciones diciendo que los test españoles son mas duros que otros, que España sometió al 95 por 100 de todas sus entidades financieras, mientras que la media europea solo alcanzó al 50 por 100. Y añadirá que además los suspendidos lo son si se llegara a un caso de crisis extrema lo que es difícil de imaginar. Demasiadas explicaciones que habrían sido innecesarias si Zapatero hubiera hecho las cosas bien en vez de pavonearse con la frivolidad y la temeridad que le caracterizan.