Un psiquiatra en el cumpleaños de Zapatero

Las cosas que están pasando en este país y que a diario ocurren en el fantasmagórico palacio de la Moncloa donde habita el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, empiezan a ser precupantes y pasan del ámbito de la política, por marrullera e hipócrita que sea, al campo de la psiquiatría porque todo apunta a que está haciendo falta la presencia de un psiquiatra en la presidencia del Gobierno, y no solo para atender al presidente sino también a su equipo y parte de su Gobierno. Festejar, como lo ha hecho ayer el PSOE, los diez años de liderazgo socialista de Zapatero es, además de una desvergüenza política, una prueba de desequilibrio mental y de lejanía de la realidad lo que, tratándose de gobernantes de la primera línea del país, constituye un serio peligro porque tenemos retos muy graves en España, y estamos en manos de unos alegres amigotes que celebran extrañas fiestas de cumpleaños en las que el propio Zapatero dice que “estamos mejor de lo que parece”, mientras la dirección del PSOE asegura en un video que “esta es la España que nos merecemos”.

Dos frases de calado que a la luz de la dramática situación española merecen ser sancionadas porque en política tiene que haber un límite y un mínimo de decencia cuando se habla de España y de los españoles, y no se puede caer en la grosera zafiedad y la flagrante mentira en la que ha caído el PSOE para festejar el décimo cumpleaños de la llegada de Zapatero al frente del partido. Porque decir, como ha dicho el PSOE que es “la España que nos merecemos” no solo es un sarcasmo. Es un insulto a la inteligencia y también al conjunto de los españoles que están sufriendo la crisis y la incompetencia de Zapatero y su Gobierno.

Porque ¿de verdad piensan el PSOE y Zapatero que esta es “la España que nos merecemos los españoles“? La España de los cuatro millones y medio de parados, de las pensiones congeladas, de la crisis económica y financiera -que él negó-, la que espera celebrar una huelga general, la de la ruptura de la cohesión nacional por culpa del estatuto de Cataluña, y la de los desafíos al Estado y la legalidad del PSC y de los nacionalistas. La España de la pérdida de prestigio internacional, la del sistema financiero público bajo sospecha y casi “en quiebra”. La del fracaso de la negociación “política” y demencial con ETA, etcétera. Esta España de la que es primer autor Zapatero ¿es la que nos merecemos los españoles, empezando por los parados?

No sabemos quién fue el autor del video -puede que un comando de Miguel Barroso o la inefable Leire Pajín- pero hay que tener mucha desvergüenza política para difundir algo así. Y presumir de la situación española y de este catastrófico personaje que es Zapatero. El que tiene al PSOE hundido en las encuestas sobre intención de voto, al borde de la ruptura en Cataluña con el PSC, y con grandes problemas de desconfianza interna en otras Comunidades Autónomas, donde se pide a gritos un cambio de Gobierno a la vez que se especula con la propia sustitución de Zapatero. De la misma manera que tiene a su Gobierno hecho unos zorros, perdiendo sin parar votaciones en el Congreso de los Diputados y viviendo de la caridad o del chantaje nacionalista de CiU o del PNV. Y todo ello y a la vez después de haber roto sus relaciones con la izquierda y los sindicatos, aquí incluido el sindicato socialista UGT que le ha pedido a Zapatero, el del talante y la sonrisa (como dice el video de marras), que no acuda en septiembre al mitin de los mineros de Rodiezmo.

Y este panfleto audiovisual, ajeno a la verdad, encima elogia las maneras de gobernar de Zapatero como si fueran una maravilla cuando todos sabemos lo que ha ocurrido y como tuvo que rectificar casi todo lo que hizo: la negociación con ETA, los papeles para todos los inmigrantes, la prohibición de los trasvases, el estatuto catalán (por dos veces), y también su política económica y social como lo acaba de hacer ante la amenaza de quiebra del Estado y por las presiones llegadas de la UE. Y a no olvidar su declaraciones en los primeros ocho meses de 2008 diciendo que en España no existía la crisis de la economía.

No se puede confundir el talante con este nivel de incompetencia política al frente del Gobierno de la nación. Y si el Partido Socialista quiere festejar a su líder que lo haga pero sin agredir ni insultar al resto de los españoles, como lo acaba de hacer con ese video que seguramente tan caro le va a costar, si es que no lo retiran y piden disculpas como deberían  hacer. Y para completar el espectáculo llega el presidente y les dice a sus compañeros que “estamos mejor de lo que parece, y lo vais a vivir”. Esta frasecita y la de “tenemos la España que nos merecemos” las debería pronunciar Zapatero en la casa de uno de los más de cuatro millones y medio de parados para ver que tal les sienta.

La pérdida de credibilidad política de Zapatero es enorme como lo dicen las encuestas y tiene motivos sobrados para ello. Pero su pretensión de presentarse como un héroe que se enfrenta al dragón de la crisis, “cueste lo que  cueste” y que por otra parte dice que esta es la España que nos merecemos y que las cosas no están tan mal, está fuera del ámbito político y entra en las competencia de un médico psiquiatra. Al tiempo que demuestra que este hombre debería de ser sacado de la vida política o por su propio partido, o por la oposición o por prescripción facultativa porque no está en sus cabales y se ha convertido en un auténtico peligro para el Gobierno de la nación. Ayer lo ha vuelto a demostrar con semejante fiesta de cumpleaños, como si estuviera en el año 2.000, y no en el 2010 y con el país patas arriba como está y con el riesgo de un enorme estallido financiero y social.