La OTAN en entredicho

La marina israelí atacó y asaltó en aguas internaciones a la llamada “flotilla de la paz” entre la que navegaba el barco de nacionalidad y bandera turca Mavi Mármara lo que constituye una clara agresión a la soberanía de este país, además de una violación del derecho internacional. Pero el ataque al barco de Turquía puede tener consecuencias mayores porque este país es miembro de la OTAN y ello significa que un país de la Alianza Atlántica ha sido atacado, lo que obliga a una respuesta aliada. Aunque, por el momento, la respuesta atlántica se ha limitado a pedir a Israel la “liberación inmediata” de los ciudadanos secuestrados por este país en aguas ajenas a su jurisdicción, lo que no ha satisfecho al gobierno de Ankara, como tampoco está de acuerdo Turquía con el veto norteamericano a una explícita condena al gobierno de Tel Aviv en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

La debilidad y ambigüedad de Barak Obama presionado por el poderoso clan financiero judío de Estados Unidos- puede acabar creando problemas en el seno de la OTAN donde los Estados Unidos ejercen como líder indiscutible, por su poderío militar y su aportación financiera a esta Alianza Atlántica que no acaba de definir, desde que acabó la “guerra fría” con la desaparición del Pacto de Varsovia, sus objetivos militares ni el ámbito geográfico de su campo de acción, que de momento les ha llevado a la guerra de Afganistán, donde absurdamente está inmersa España.

El presidente Obama, sabedor del impacto internacional del ataque de Israel a la flotilla y de su impacto en el marco de la OTAN, ha llamado al presidente turco Erdogan para intentar templar la caliente situación que no para de crecer -se afirma que un barco australiano navega hacia Gaza-, y que está provocando reacciones en cadena en el mundo árabe donde se prepara una cumbre para debatir el problema y buscar una contundente respuesta como la que se empieza a vislumbrar con la apertura de la frontera de Gaza con Egipto.

En medio de esta crisis la pregunta que surge es ¿dónde está España?, pues nuestro país que ocupa la presidencia en funciones de la Unión Europea está medio desaparecido y se limitó a convocar al embajador de Israel en Madrid para entregarle una protesta por lo ocurrido y nada más. Y ello a pesar de que España es también miembro de la OTAN y por lo tanto es un país afectado por el ataque pirata de Israel a un barco de un país aliado en aguas internacionales. Y a no perder de vista la especial relación del presidente Zapatero con el líder turco Erdogan una vez que ambos son los promotores de la llamada Alianza de Civilizaciones que, con incidentes como estos, vuelve a quedar en evidencia por su inoperatividad, porque para alianza la de los Estados Unidos con Israel que está poniendo a prueba los discursos de Obama sobre su nueva diplomacia, la multilateralidad sus oposición a las guerras preventivas y el mutuo respeto con sus aliados atlánticos.

Y mucha atención a Turquía donde cientos de miles de ciudadanos han salido a la calle para protestar contra el ataque de Israel, lo que le da a Erdogan y a su mayoría parlamentaria una excelente oportunidad de ejercer con firmeza su liderazgo y ya veremos si incluso dejando o suspendiendo temporalmente su presencia en la OTAN. A sabiendas todos ellos que Turquía es un aliado geoestratégico imprescindible para la Alianza Atlántica tanto en lo que a la guerra de Afganistán se refiere, como a las relaciones de las naciones occidentales con Irán. De manera que cuidado con el desarrollo y alcance de esta crisis porque solo acaba de comenzar.