Zapatero prepara la crisis de gobierno

Parece claro que el primer y principal responsable del caos político, económico y social español no es otro que el presidente Zapatero, pero al presidente le quedan casi dos años por delante y no parece dispuesto abandonar el poder a favor del PP, salvo que sufra un revolcón sonoro en el Parlamento bien por no conseguir la obligada aprobación de su “decretazo” de ajuste presupuestario y social, bien porque no lograr aprobar los Presupuestos Generales de 2011. Pero mientras tanto su actual equipo de gobierno está bajo mínimos y será objeto de una implacable crisis de gobierno al término del mes de junio, coincidiendo con el final de la presidencia europea de la UE. Una crisis en la que se incluirá una notable reducción de las vicepresidencias y de varios ministerios, para dar imagen de mayor recorte del gasto público y de más austeridad, como por otra parte se lo ha pedido en dos ocasiones el Congreso de los Diputados.

El lamentable espectáculo que ofrecieron las vicepresidentas De la Vega y Salgado el pasado jueves durante la rueda de prensa celebrada en Moncloa para informar del “decretazo”, da una idea de cómo están los ánimos en el Ejecutivo, donde son varios los ministros y ministras que se están despidiendo de sus colaboradores y buscando una nueva ubicación laboral. Las dos vice presidentas se han enfrentado entre ellas en distintas ocasiones por los distintos ajustes económicos de la crisis -reducción de sueldo a los funcionarios, las pensiones y la subida de impuestos-, y además han entrado en flagrantes contradicciones con el tercer vicepresidente del gobierno, Manuel Chaves sobre los mismos temas. Y todos ellos chocaron también con otros tres ministros como los de Fomento (Blanco), Industria (Sebastián), y Trabajo (Corbacho), dando los seis una imagen de caos, desconcierto y desvarío general, con Zapatero como motor y primer responsable de semejante y lamentable espectáculo nacional.

Si añadimos la manifiesta incompetencia de la ministra de Defensa, Chacón, y el fracaso de las cumbres europeas -la latinoamericana, la marroquí, la mediterránea aplazada y la suspendida con EE.UU-, veremos que el ministro Moratinos está al final de su evidente inutilidad y larga escapada. Y qué decir sobre los inútiles ministerios de Vivienda, Cultura, Igualdad, y Ciencia, que deben desaparecer e integrarse, respectivamente, en los de Fomento, Educación, Sanidad e Industria, a favor de un gabinete mucho más reducido, con una sola vicepresidencia y a ser posible con políticos de mayor peso y experiencia política, lo que no es fácil de adivinar entre el actual entorno del presidente Zapatero.

En este difícil panorama solo el ministro de Fomento, José Blanco, y de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba –reforzado por sus recientes éxitos policiales-, parecen estar a salvo de una crisis que negaba Zapatero unos meses atrás pero que ahora se hace imprescindible y en la que las cabezas de De la Vega, Salgado y Chaves están en la lista inicial de la crisis, así como las de los titulares de Defensa, Igualdad, Exteriores, Vivienda, Cultura, Ciencia y Trabajo, entre otros que pueden ser mas.

Si Zapatero no hace el cambio de gobierno en el mes de julio entonces será el presidente quien se verá cuestionado en su partido, como ya lo está por una inmensa mayoría de la sociedad tal y como lo reflejan todas las encuestas de opinión y los sondeos pre electorales, donde tanto la confianza como la credibilidad de Zapatero están bajo mínimos. Aunque la pregunta que surge en semejantes circunstancias es la siguiente: ¿Dónde piensa Zapatero encontrar a sus nuevos ministros, después de la escabechina que el mismo ha llevado a cabo en el PSOE?

Muchas de las miradas ya están puestas en la vieja guardia de Felipe González -los Almunia, Solana, Solbes, Solchaga, etc.-, pero sabido es que ninguno de ellos querrá trabajar con este presidente desprestigiado que, además, dirige el gobierno desde un autoritarismo personal y sin contar con la opinión y la autonomía de sus compañeros de gabinete. Precisamente por eso se fue Solbes. De manera que a Zapatero solo le queda recurrir a un segundo o tercer nivel en su partido o buscar algunos independientes de cierta relevancia, si es que alguien se atreve a subirse a ese tren infernal que viaja sin frenos por la pendiente de la crisis económica, política y social.

En todo caso la caída del gobierno que vio la luz tras las elecciones generales de 2008 ya está cantada y solo falta esperar el día señalado y conocer los nombres de los que van a integrar el nuevo gabinete, a sabiendas que tanto Blanco como Rubalcaba serán los hombres fuertes, y que está abierto todo lo demás.