Gritos al anochecer en Moncloa

Pedro Arriola y Luis de GuindosLos fantasmas de la Moncloa en vez de dar sustos a sus habitantes empiezan a estar asustados ellos mismos porque los ruidos y correrías que se escuchan en las dependencias de Palacio parecen de ultratumba y recuerdan los alaridos de nuestro socio El Perro de Baskerville. La otra noche hubo gritos y chillidos, parecía que Arriola, el gurú de Rajoy, y Nadal, asesor económico del presidente, se enfrentaban a bocinazos con De Guindos, Soria y Montoro que imputaban a los asesores del presidente el fracaso de la rueda de prensa que Rajoy ofreció en Génova y sin conocimiento previo del Gobierno. Una rueda de prensa que salió rematadamente mal, como se vio en los mercados y en los varapalos varios que Rajoy había recibido de casi todos los medios de comunicación, primero por la ubicación -el partido y no la Moncloa- del evento y luego porque Rajoy no dio ni tenía a mano las respuestas oportunas sobre Bankia, y además metió miedo con sus frases de terror : “Si quiebra una Comunidad o un banco cae el país”, dijo el de Pontevedra sin inmutarse.

El fracaso de la política de comunicación del Gobierno es una certeza y Arriola tiene su cuota en este lío y en la rueda de prensa de Génova en la que no sólo dejaron fuera de juego a De Guindos sino a la propia secretaria de Estado, Carmen Martínez Castro, que estaba cazando moscas.

De Guindos está indignado por todo este descontrol que empeora la imagen de España y la pérdida de confianza. Y una vez más asistimos al desencuentro entre los asesores del presidente, con el inefable Arriola a la cabeza, y los ministros con De Guindos en plan peleón porque es el titular de Economía quien se está batiendo el cobre en la escena internacional. Y ya puestos a comunicar me cuenta un pajarito que todavía nadie ha diseñado un plan de comunicación para el día en el que España tenga que pedir el rescate del sistema financiero español a la UE.