La “pax Urrutia” en el Consejo de Vocento (ABC)

Grupo VocentoEn estos tiempos difíciles que corren que se las pelan y en los que Juan Luís Cebrián ve todo de color negro para los diarios de papel (como su propia y sorprendente cabellera) y se rinde ante las redes sociales, en el Grupo Vocento parece que se ha encontrado por fin un remanso de paz bajo la presidencia de Enrique Ybarra y frente al órdago con el que los Bergareche y los Castellanos pretendieron hacerse con el poder del Grupo editorial a base de un golpe de mano en el que colaboró un misterioso y muy adinerado personaje, el pequeño Víctor Urrutia. Quien primero le dio el poder a Emilio Ybarra frente al tándem mencionado de Bergareche y Castellanos que habían marginado a los Ybarra y maltratado al ex presidente del BBVA en el tiempo en el que sufría la inclemencia judicial de ciertos asuntos del banco que luego fueron sobreseídos, por lo que don Emilio ajustó cuentas con José Bergareche y lo mandó al ostracismo. Pues bien, el mismo Urrutia que apoyó a los Ibarra (y a los Luca de Tena) frente a los Bergareche y Castellanos luego se pasó a estos últimos y con ese cambio de caballo se forzó una Junta General extraordinaria (para el día 27 de este mes), todos con las espadas en alto. Pero ahora todo apunta a que el pequeño gran intrigante de Urrutia ha vuelto a dar marcha atrás y regresa al bando de los Ybarra y Luca de Tena y que finalmente se ha firmado la paz. “La pax Urrutia” que veremos lo que dura y si de aquí a la Junta del 27 no hay cambios de última hora, porque la entrada de Rodrigo Echenique (hombre clave de Emilio Botín) en el Consejo de Vocento y a título de independiente a lo mejor esconde la ambición de la presidencia de Vocento por la que suspiraba Eduardo Serra -“el chico”-, como un presunto emisario del Rey, asunto monárquico en el que también anda haciendo bolos Pepe Bono, se dice que pasando el cazo para montar una fundación “para la defensa de La Corona”, lo que está por ver.

Pero ¿quién es Víctor Urrutia?, pues el nieto de un industrial vasco Juan Urrutia e hijo de otro Víctor Urrutia, un hombre muy especial que amasó una inmensa fortuna a principios del siglo XX tras conquistar -en una reunión en Miami- al que fuera presidente americano de Firestone, que lo convirtió su hombre en España y América Latina de esta compañía y se dice que tambien de Coca-Cola, dos de las primeras empresas USA del mundo de la que los Urrutia se dice que son importantes accionistas, además de inversores en muchas otras compañías, como Iberdorla donde el actual Víctor Urrutia tiene una destacada posición, siempre con discreción, aunque ahora ha sorprendido por su protagonismo y capacidad de intriga en el Grupo Vocento, donde va y viene paseando su poderío financiero por Madrid.

De manera que los Bergareche y Castellanos han vuelto a perder la guerra de Vocento (aunque falta por ver si hay segunda parte y si se separa ABC del resto de periódicos provinciales del Grupo), porque las espadas quedan en alto, se reducen los miembros del Consejo de 16 a 12, y entran tres “independientes” entre los que figura Rodrigo Echenique que podría ser el tapado de la Junta del día 27, si es que finalmente se decide sustituir al actual presidente Enrique Ybarra, accionista, consejero y persona conocedora del mundo de la información y especialmente de Internet, que ha intentado con buenas maneras pacificar las luchas cainitas que han dañado en los últimos años las relaciones internas y la estabilidad del Grupo editorial. Veremos como acaba todo y si acaba bien, ahora que se han ido o se van los aventureros fracasados de Diego Alcázar (y Pedrín) y su ex adjunto el “petiso” Vargas, los del golpe de mano de La Razón con la operación de “Los soprano” que tan mal les salió a todos ellos.

Sin embargo, el problema del Grupo y especialmente de ABC no sólo está en las luchas de poder internas, sino y sobre todo en las malas cuentas de resultados y finalmente en la pérdida de influencia de ABC, que suele ser todavía mayor cuando gobierna la derecha del PP porque ABC no marca distancias con el poder, y finalmente en Moncloa sólo consideran a los que temen, llámese El País o El Mundo, mientras que La Razón les ha ganado, a travás de Mauricio Casals, el hombre de Lara (que está muy malito) en Madrid, por la mano en lo que a los favores de Rajoy se refiere porque Casals y Rajoy son amigos (como se vio en el nombramiento de Vera al frente de EFE). Y además está por ver si hay fusiones entre los diarios de la derecha española, porque los de Unedisa de El Mundo tampoco están para tirar cohetes sino para pagar sus muchas deudas, mientras que la guerra de ABC y La Razón se ha prolongado por causa de la muerte de Mingote sobre el que ambos diarios se han disputado la “viudedad” y han mantenido una agria disputa.

Vocento debe decidir si segrega ABC del resto del Grupo, qué hace con el diario monárquico y con su línea editorial e informativa y si en la Junta General extraordinaria del 27 de abril se confirma en la presidencia a Enrique Ybarra o si salta, finalmente, a la cabecera de la compañía Rodrigo Echenique, el hombre de Botín, y puede que de Urrutia el gran tapado que sigue por ahí.