Picaresca y Santos Inocentes

Pleno Extraordinario del CGPJ

EFEPleno extraordinario del Consejo General del Poder Judicial

La novela picaresca española del Siglo de Oro no ha desaparecido sin dejar rastro, sino que ahora mismo goza de buena salud. Eso sí, ha cambiado su escenario barriobajero por el de las moquetas políticas y, lo que es peor, institucionales. Como los físicos dicen de la energía, se trasforma pero no se extingue. La encendida polémica sobre los nombramientos en el Consejo General del Poder Judicial tiene demasiados ribetes más acordes con las prácticas de la vieja picaresca que con la seriedad y fiabilidad exigibles en la vida pública.

El último o más sonado episodio de picaresca contemporánea se dio cuando el Tribunal Constitucional bendijo por estrecho margen de votos la Ley Orgánica del Poder Judicial de 1985. Hasta entonces se había entendido (véase la Ley Orgánica del Consejo de 1980) que doce de los veinte vocales del CGPJ serían designados directamente por los mismos Jueces, sin intervención parlamentaria alguna, pero la Ley Orgánica del Poder Judicial de 1985 transfirió la propuesta al Congreso de Diputados y al Senado. Para nada sirvió la advertencia del Tribunal Constitucional en el sentido de que en todo caso el Parlamento no debería convertirse en correa de transmisión entre la Política y la Justicia. Y ahí nos encontramos de nuevo, barajando las supuestas afinidades ideológicas junto a los méritos estrictamente profesionales.

Vale o parece valer todo lo que no sea claramente inconstitucional o ilegal. Nadie sabe si hubo de verdad acuerdos parciales que no llegaron a término, tanto para la renovación del TC como la del CGPJ. Ahora bien, lo que no se ha comentado suficientemente es que en este complicado enredo el Consejo General del Poder Judicial representa el papel de los Santos Inocentes.

Si el Poder Legislativo hubiera cubierto a su debido tiempo las vocalías del nuevo CGPJ, como exige el artículo 122.3 de la Constitución, no habría problemas. Conocían el día que había de finalizar el mandato del último Consejo y, por tanto, la fecha para la que cinco años después habrían de haber acordado los correspondientes nombres para la renovación. Es en sede parlamentaria donde se sitúa el origen de la triste y tensa situación actual.

Los Santos Inocentes de esta historia son los hoy todavía miembros del CGPJ. Resulta que quienes no respetaron ni respetan los plazos constitucionales para la renovación del Consejo, les requieren ahora legal y perentoriamente para presentar los nombres de dos nuevos magistrados del Tribunal Constitucional. Esta ley se publicó en el BOE el 27 de julio, en pleno verano, y olvida que los nombramientos requieren dos tercios de votos libremente emitidos, lo que puede retrasar la respuesta más allá de la fecha establecida por el legislador.

Ni los actuales miembros del Consejo General del Poder Judicial ni este mismo Poder, residenciado en los propios Jueces, tienen responsabilidad alguna en el presente embrollo.

Sobre el autor de esta publicación

José Luis Manzanares

Nació en 1930. Obtuvo Premio Extraordinario en la Licenciatura de Derecho por la Universidad de Valladolid (1952) y en el Doctorado por la Universidad de Zaragoza (1975).

Ingresó en la Carrera Judicial en 1954 y se jubiló como Magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo el año 2000. Es también Abogado del Estado (jubilado) y Profesor Titular de Derecho Penal (jubilado). Fue Vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial entre los años 1990 y 1996. Desde 1997 es Consejero Permanente de Estado.

Amplió estudios en la Universidad Libre de Berlín Occidental y en el Instituto Max Planck de Friburgo.

Ha pronunciado numerosas conferencias en España, Colombia, Cuba, Alemania e Italia.

Ha publicado más de un centenar de trabajos jurídicos, amén de nueve libros, entre ellos dos Comentarios a los Códigos Penales españoles de 1973 y 1995, habiendo participado en otros diez de carácter colectivo. También ha traducido algunos textos jurídicos del alemán, entre los que destaca la última edición (la 4ª) del Lehrbuch des Strafrechts (Parte General) del Profesor Jescheck. Ha llevado durante años la Sección jurisprudencial del Anuario de Derecho Penal y Ciencias Penales. La misma labor desarrolló en la Revista “Actualidad Penal”, de la que fue Director durante algunos años, desde su primer número hasta su cierre el año 2003. Es también autor de unos comentarios en 2 Tomos al vigente Código Penal tras su reforma por la Ley Orgánica 5/2010, editados por Comares, Granada. Su último libro, publicado el año 2012 por la editorial La Ley, de Madrid, se ocupa de “La responsabilidad patrimonial por el funcionamiento de la Administración de Justicia”.

Ha colaborado en algunos periódicos nacionales, como ABC, Diario 16, La Razón, El Mundo, El País, La Gaceta de los Negocios, La Clave, Epoca y Expansión, y semanalmente, durante muchos años en Estrella Digital. También en la revista alemana “Juristenzeitung” y otras especializadas de México y Argentina.