Argelia, Canarias y el MPAIAC

Antonio Cubillo, lider del MPAIAC

EFEAntonio Cubillo

Probablemente nunca se sabrán con seguridad los motivos del radical cambio político del presidente Sánchez sobre el derecho de los saharauis, según resolución de las Naciones Unidas, a decidir su futuro entre la independencia o la incorporación a Marruecos. El viraje no ha sido ni explicado ni consensuado con la oposición, ni se recoge en ningún documento oficial. Al parecer, sólo ha habido una carta de nuestro Presidente al Rey Hasán II. Respecto a dichas razones hay muy diversas conjeturas con el común denominador del chantaje por las conversaciones del móvil presidencial que, gracias al sistema Pegasus, habrían llegado a Rabat. La oscuridad y la desinformación son el mejor caldo de cultivo para las elucubraciones.

Al hilo de la actualidad pueden recordarse los tiempos en los que el abogado tinerfeño Antonio Cubillo hablaba cotidianamente desde Radio Argel a favor de la independencia de aquellas parcelas del territorio nacional en el Atlántico. Pocos recordarán hoy la existencia del MPAIAC, Movimiento para la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario. El señor Cubillo sostenía que los antiguos pobladores de estas islas eran primos hermanos de los bereberes y que la lengua guanche tenía su origen en ellos. Nadie puede imaginarse cual sería hoy la situación del problema saharaui si el independentismo de Cubillo siguiera vigente.

La Marcha Verde de Marruecos sobre el Sahara fue en noviembre de 1975, poco antes de la muerte de Franco el día 20 de ese mismo mes. Mientras tanto, Cubillo seguía con sus arengas radiofónicas como líder absoluto del MPAIAC. Por ello se trató de asesinarle en el portal de su casa argelina. El atentado no consiguió su objetivo, pero la víctima quedó con graves quebrantos físicos. Cubillo acabó volviendo a Santa Cruz de Tenerife y solicitó del Ministerio del Interior una indemnización conforme a la Ley de solidaridad con las víctimas del terrorismo. Aunque la petición le fue denegada en vía administrativa, mejor le fueron las cosas en la Audiencia Nacional. Su Sección 2ª de lo Penal condenó en 1990 al autor material del atentado, un tal José Luis Espinosa, pero no sin afirmar la implicación de nuestros servicios policiales. Finalmente, en octubre de 2003, la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la citada Audiencia accedió a declarar la responsabilidad patrimonial de la Administración por la cantidad de 150.253,03 euros

Todo indica que actualmente el independentismo canario ha perdido fuerza con el régimen autonómico, así como por el temor al desacerbado expansionismo marroquí, pero conviene recordar el pretérito en nuestras relaciones con Argelia. Y también que la guerra sucia ya estaba inventada mucho antes de que aparecieran el Batallón Vasco-Español o el GAL. La Historia es un punto, según repiten en un popular programa de Telemadrid. Tanto en las luces como en las sombras.

Sobre el autor de esta publicación