Próxima fumata en el Tribunal Constitucional

el Tribunal Constitucional

Wikipediatribunal constitucional

Digamos, en líneas generales, que el sistema de indicaciones para despenalizar el aborto, tradicionalmente seguido por nuestra codificación, fue sustituido o completado por el de plazos en la Ley Orgánica 2/2010, de 3  de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo. Siempre que se cumplan los requisitos legales sobre consentimiento informado y por escrito, médico especialista y establecimiento acreditado, podrá interrumpirse el embarazo dentro de las catorce semanas de gestación si la embarazada así lo quisiera. El plazo se amplía a veintidós semanas por razones médicas relativas al riesgo para la vida o la salud de la mujer o al temor fundado a graves anomalías para el feto. Se mantiene, pues, algo del viejo régimen de indicaciones.

Hoy, doce años después, poco hay que añadir a los muchos comentarios a favor y en contra de aquella regulación. Yo estoy en el lado de quienes lamentan la pobre valoración de la vida humana del feto en dicha ley, pero entiendo que la relevancia penal del aborto, no la moral o la religiosa, debe ser decidida por la sociedad en su conjunto, lo que nos lleva a las Cortes Generales. El legislador asume en cada momento lo que la sociedad estima compatible o no con el orden social.

Hay cuestiones claramente opinables, pero también otras que no se prestan a desavenencias o se manipulan torticeramente. Ejemplo de las segundas es la disculpa del Partido Popular que, habiendo recurrido en amparo la LO 2/2010 y disfrutando después de una mayoría absoluta en el Congreso de Diputados, se abstuvo de toda iniciativa legislativa argumentando que debería esperarse a la sentencia del Tribunal Constitucional. Evidentemente, un rechazo del recurso de amparo no implicaría la inconstitucionalidad de la legislación anterior.

La otra cuestión, el retraso del Tribunal Constitucional en resolver el recurso de amparo es todavía más grave. Llevamos doce años (¡doce años!) esperando una resolución que afecta a centenares de miles de vidas humanas. La justicia tardía no es justicia y menos en materias como ésta. No importa que al aborto se le llame interrupción del embarazo.

Sobre el autor de esta publicación