Putin gana, Occidente pierde

Guerra de Ucrania

EFEGuerra de Ucrania

Putin gana la partida de ajedrez en el tablero ucraniano. Esa es, al menos, mi opinión, aunque sea políticamente incorrecta. No entro ahora en la valoración de las razones, inaceptables si se quiere, con las que el Kremlin pretende justificar sus actos ni las comparo con las de Ucrania, la NATO y la Unión Europea en sentido contrario. Me limito a señalar que el ganador de la partida es objetivamente Putin y que, además, no debería ser ninguna sorpresa.

Desde que comenzó la crisis, Occidente, por simplificar, adelantó que en ningún caso iría a una confrontación bélica con Rusia. Eso sí, se respondería con diversas sanciones, especialmente económicas. Recuérdese que las impuestas tras la adhesión de Crimea no han servido de nada.

En manos de Putin queda así la decisión de si le compensa o no pagar el precio “pacífico” de sus reivindicaciones o fechorías frente a Kiev. El nuevo Zar ruso goza de una posición de ventaja y no es temerario pensar que se saldrá con la suya. La anexión de Crimea se habrá consolidado, por ejemplo, mediante el respeto riguroso de su espacio aéreo y aguas territoriales por parte de las fuerzas armadas de la OTAN.

Y si esto es así, me permito hacer unas cuantas preguntas. ¿A qué viene la presencia de nuestra fragata en el Mar Negro? ¿Cuántos portaviones han llevado hasta allí los países más poderosos de la NATO? ¿De qué sirve esa simbólica exhibición de fuerza cuando antes se asegura que, muy sensatamente, nunca se irá más allá?.

De otro lado, esa reiterada renuncia a una intervención militar no se compagina bien con el precipitado envío a Ucrania de moderno material bélico, como si con eso y unos dólares o euros, y armando a la población civil, pudiera oponerse -vencer ya entra en el terreno de la psiquiatría- al ejército ruso.

Ucrania, justa o injustamente, es el perdedor de la partida y poco favor le hacemos animándola a resistir numantinamente cuando no hay esperanza. La triste realidad es que debemos empezar, sobre todo Kiev, reconociendo su precaria situación frente a las demandas de Putin, y a partir de ahí procurar disminuir el daño en unas negociaciones sin el fantasma de una tercera y última guerra mundial.

Y una reflexión final ¿Alguien piensa que con las nuevas medidas que Biden califica de devastadoras los rusos darán marcha atrás?. ¿Por qué no se aplicaron tras la anexión de Crimea?. Lo cierto es que el solo anuncio de las sanciones se ha traducido en significativas bajadas de la Bolsa, así como en subidas generalizadas en los precios de los productos básicos de los propios países occidentales, entre ellos España.

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