Un ridículo más en Eurovisión

La venda

España ha quedado en el puesto 22 de los 26 participantes en el festival de Eurovisión de 2019, celebrado en Tel-Aviv. Yo no soy un fan de estos eventos, pero leo que sólo el televoto nos salvó del último lugar. Me entero también de que el año pasado quedamos en el puesto 23, más o menos como en las competiciones anteriores, hasta perdernos en la noche de los tiempos.

Cuentan las crónicas que hace unos cincuenta años, allá por 1968, Massiel, conocida entonces como la tanqueta de Lavapiés, ganó el festival con su “La, la la…” y que al año siguiente otra española, Salomé, volvió a subir al podio con “Vivo cantando” como ganadora “ex equo” con los representantes de otros tres países.

Después, y ya ha llovido desde aquellas fechas, nuestra participación ha sido de una mediocridad cada vez más inclinada hacia el ridículo, pero aquí, inasequibles al desaliento (¿les suena?) seguimos haciendo como si los resultados nos sorprendieran por injustos. La culpa nunca es de nuestros cantantes, seleccionadores u organizadores, sino del chalaneo de votos entre bastidores así como del mal gusto de algunos países, es decir, de todos o casi todos ellos. En ocasiones, para endulzar o encubrir la realidad, se recurre a ingeniosos circunloquios de supuestos especialistas en la materia. Ninguno se explica lo que está ocurriendo.

Hay que celebrar, no obstante, que ya no se acuda a la excusa franquista de la coalición judeomasónica contra España, pero no nos vendría mal alguna exigencia de responsabilidad en el manejo de los dineros públicos (si la hubiera). Lo que no puede ser es pasar página y esperar a que el próximo año cosechemos un nuevo fracaso.

Si se tiene en cuenta la edad media de la población española, resulta que la mayoría de ella no ha disfrutado con un primer premio para España (un segundo, un tercero, etc) en el festival de Eurovisión, algo curioso y lamentable simultáneamente. Nos guste o no, estamos ante una gran operación de publicidad. Al final del camino se encuentra la Marca España, que Dios guarde.

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