La politización de la Justicia en Polonia

Las tribulaciones de nuestro Consejo General del Poder Judicial empiezan con la designación de sus veinte miembros nombrados por el Rey. Según el artículo 122.3 de la Constitución “doce entre Jueces y Magistrados, en los términos que establezca la Ley Orgánica”, a los que se suman cuatro propuestos por el Congreso y otros tantos por el Senado entre juristas de reconocida competencia. El problema está en los doce Jueces y Magistrados. Estos eran elegidos por sus compañeros conforme a la primera Ley Orgánica pero actualmente son propuestos también por las Cortes Generales.

Nunca se había puesto en duda la primera interpretación pero luego, aprovechando una enmienda “in voce” durante la tramitación en el Senado de la que sería la Ley Orgánica 6/1985, se introdujo el nuevo sistema. El Tribunal Constitucional admitió la constitucionalidad del cambio siempre que no se trasladase al Consejo la relación parlamentaria de fuerzas políticas, condición esta que no parece haberse respetado. El PP, que había prometido en su programa el regreso al régimen anterior, no cumplió su palabra, antes al contrario, reforzó las competencias parlamentarias.

Y así se encuentra la situación en España cuando leemos en la prensa que Polonia desafía a Bruselas con una legislación que supone la politización de la Justicia y el fin de la independencia judicial. Entre otras razones, porque conforme a la nueva legislación todos los miembros del Consejo Nacional del Poder Judicial (KRS) serán elegidos por el parlamento y no, como hasta ahora, por los propios jueces.

Huelgan los comentarios.