Matar en nombre de Dios

Los terroristas no razonan como personas normales. Ni siquiera precisan de muchos pretextos para matar. Son asesinos por convicción. La destrucción de las Torres Gemelas precedió a nuestra intervención en Afganistán para capturar a Bin Laden. Algo que hoy puede juzgarse como reacción precipitada, desproporcionada y, en definitiva, errónea. Sólo después vinieron la guerra de […]