Cantabria infinita, Mijas enorme...

Cantabria

Hasta que llegó el Estado de las Autonomías, Santander había sido una provincia de Castilla La Vieja. Aún recuerdo en los escaparates de los más prestigiosos comercios de Valladolid aquel anuncio de “Santander, la playa de Castilla”. Y así era. San Sebastián y Zarauz tiraban de los ricos veraneantes de la Villa y Corte de Madrid, mientras que en el Sardinero se refrescaban los castellanos que se lo podían permitir.

Pero el tiempo no pasó en balde, tampoco el político y la provincia de Santander se convirtió en la Comunidad Autónoma de Cantabria, una de las más pequeñas de España tanto en número de habitantes como en territorio. El nombre de Santander se ha quedado para la capital. Ha ocurrido lo mismo que con Logroño. Esta otra provincia de Castilla La Vieja es hoy, con el nombre de La Rioja, nuestra Comunidad Autónoma más reducida.

Perdónese el introito y volvamos a Cantabria. Un buen día, por ocurrencia de sus gobernantes o con la ayuda, bien retribuida o no, de alguna asesoría, el nombre de la Comunidad Autónoma fue apostillado con el calificativo de “Infinita”, no se sabe por qué. Llegando en autopista desde Madrid puede leerse el letrero con el nombre de “Cantabria” y debajo el de “Infinita”. No hace falta ser un Pereda o Menéndez Pelayo para sorprenderse por el calificativo. ¿Es Cantabria más infinita que sus vecinos, el País Vasco, Asturias y Castilla-León? ¿Por qué? ¿Dónde se sitúan los límites de esa infinitud, si los hubiere? En fin, todo muy peregrino, dicho sea con el respeto de rigor.

Ignoro si algo similar sucede en otras Comunidades o Ayuntamientos españoles, aunque tales ocurrencias suelen crear escuela. Este verano esos temores se han visto confirmados en el otro extremo de España. Mijas, en la provincia de Málaga, se anuncia como “Enorme”. ¿Más aún que su vecina Fuengirola? ¿Más que Marbella? ¿Más que Sevilla? ¿Cuáles son los términos de la comparación? ¿De qué caletre ha salido la idea?

El consuelo de tontos puede venirnos de Alemania. La revista Stern acaba de publicar un artículo sobre la materia. Ahí van algunos modelos de eslóganes. Baja Sajonia: “Siempre una buena idea”. Hessen: “En Hessen ningún camino pasa de largo”. Renania-Palatinado: “Nosotros, sencillamente lo hacemos”. Sajonia-Anhalt: “Nosotros nos levantamos antes”. Y El Sarre, uno de los Länder más reducidos de la República Federal: “Lo grande nace siempre de lo pequeño”. O sea, “Nihil novum sub sole”

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