El permiso laboral del muerto

El Tribunal de Justicia de Luxemburgo, que no debe confundirse con el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, ha hecho hace pocas semanas una declaración de gran interés no sólo para las partes del procedimiento que originó la consulta, sino también para todas las empresas, trabajadores y empleados españoles.

Se trataba de una consulta del Tribunal de Hamm acerca de si el derecho alemán era incompatible con el europeo en relación con el problema suscitado sobre los efectos legales de la parte del permiso no disfrutada por la muerte del trabajador o empleado. En este caso, no se pudo disfrutar la totalidad del permiso por el fallecimiento de quien tenía derecho al mismo. Y ahora su viuda reclamaba una compensación como heredera.

Los magistrados europeos se pronuncian a favor de la solicitud. El derecho ya consolidado a un permiso de mayor o menor duración o desaparece por la muerte de esa persona pues, de otra forma, se produciría un enriquecimiento ilícito e injustificado de la empresa. Dicho de otro modo, la relativa imprevisibilidad de estos eventos no llevaría a la pérdida del permiso retribuido según las condiciones de la contratación. Todo efecto retroactivo sería rechazable.

Más aún, el disfrute del permiso retribuido constituye un principio básico del derecho laboral que no puede ser combatido ni directa ni indirectamente con el argumento de que la relación con la empresa habría terminado. El Tribunal, que llega a utilizar la palabra “trucos”, se pronuncia categóricamente a favor de la preferencia del derecho europeo sobre las leyes o costumbres nacionales. La viuda recibirá una cantidad compensatoria por la fracción del permiso que dejó de disfrutar el esposo.