La sentencia del Faisán

La sentencia del caso Faisán no es precisamente modélica. Dejando de lado la declaración de hechos probados, resulta imposible compartir su calificación jurídica. Se acusaba por un delito de revelación de secretos y otro de colaboración con banda armada, pero la sentencia de la Audiencia Nacional sólo aprecia el primero porque, en su opinión, “la acción ejercitada fue guiada por la finalidad, dentro del concepto de acción final, de que no se pudiera entorpecer el proceso que estaba en marcha para lograr el cese de la actividad de ETA”. O sea, que no se habría cometido el delito de colaboración. El argumento es una falacia. Ni el móvil se identifica con el dolo ni la doctrina finalista de la acción tiene mucha relación con este caso.

La sentencia de la Audiencia Nacional admite que los hechos encajan literalmente en el tipo penal de colaboración con banda armada recogido en el art. 576 del Código Penal, e incluso cita la muy interesante sentencia del Tribunal Supremo de 26 de julio de 2012, a cuyo tenor dicho delito no requiere la afinidad ideológica de sus responsables, algo ya adelantado en otras resoluciones. Sin embargo, para los jueces del caso Faisán tal jurisprudencia no sería aplicable en este supuesto por una serie de pretendidas razones que van desde la ubicación de la finalidad en el dolo hasta la extrema relevancia del proceso político para alcanzar la paz social.

Procede señalar en primer término que el móvil como fin último perseguido por el delito o por el delincuente, no pertenece al dolo. Para que haya dolo basta con que la conciencia y la voluntad del actor cubran el hecho delictivo. Aquí la colaboración consistió en un chivatazo que cumple sobradamente aquellos requisitos. El fin es otra cosa. Se puede, por ejemplo, vender armas a los terroristas aunque se cuestionen e incluso se rechacen sus ideas, propósitos y objetivos. El fin no justifica los medios. Recuérdense, salvando las distancias, los asesinatos del GAL. Y las negociaciones políticas no derogan las leyes.

Es curioso que el propio razonamiento jurídico de la sentencia reconozca que la acción de los acusados, realizada en el ámbito de la lucha antiterrorista contra el aparato de extorsión de ETA, “causó un grave daño a la causa pública”. La verdad es que ese dinero, cuyo traslado a Francia se permitió, según opinión muy generalizada, como gesto de buena voluntad por parte del Gobierno en el marco de una negociación política, sirvió para financiar las andanzas criminales de una banda terrorista que aún cometió algunos asesinatos antes de anunciar su tregua unilateral indefinida.

De confirmarse esta sentencia, tendríamos un nuevo ejemplo del “España es diferente” que el ministro Fraga Iribarren acuñó hace muchos años. Nos habrían mentido descaradamente desde el Gobierno negando una conducta delictiva. Los señores X o X’ habrían sido los últimos en enterarse de que sus subordinados informaban a los etarras de las operaciones policiales en curso, por lo que hace al caso Faisán, a semejanza de lo que sucedió con los asesinatos y enterramientos de cadáveres en cal viva por obra de los GAL. Y una vez enterados de los crímenes o delitos que les colocan a ellos mismos en muy difícil situación, los políticos de turno no les harán el menor reproche, aunque ahora no se llegue a la vergüenza extrema de jalear a los condenados a las puertas mismas de la prisión y llamar descerebrados a los jueces.

Quede constancia por último de que, hagan lo que hagan los tribunales o dejen de hacerlo, el autor de este artículo no puede aceptar, ni siquiera como hipótesis de trabajo, que en el chivatazo del bar Faisán, como en los asesinatos del GAL, haya policías que actúen en solitario y a espaldas de sus superiores. Tomar por tontos a los ciudadanos es bastante feo. Acierta el profesor Gimbernat cuando escribe que “mantener, como hace la Audiencia Nacional, que una colaboración con banda armada no es una colaboración con banda armada es simplemente un contradios”.

5 comentarios
  1. Chesmaloli says:

    Sorpresas, ninguna. Estaban acostumbrados a ser “los que dirigían el trafico” y ahora se encuentran conque ha llegado uno más joven, más guapo, mas listo y más demagogo que ellos. Y están asustados porque a muchos de ellos se les va a acabar el chollo para siempre.
    Y no sería tan malo.

    • Vingochay Magec says:

      Chollo que recogerá Podemos y te mandara a picar piedras, o a barrer la arena de cualquier playa,o como palanganero en casa de citas. Estos han dejado claro quienes son con las amenazas a empresas como Mercadona, Jazztel y Freixenet. Si no están con nosotros pide a sus bases total boicot a esas empresas. Comunismo puro y duro. ya lo decía Stalin…El poder hay que alcanzarlo aunque para ello tengáis que matar a vuestra propia madre. O con ellos o la guillotina. Palabras del propio Iglesias. Bueno, de un cobarde cagon que se cree fuerte rodeado de guardaespaldas, pero se olvida de que eso no le a durar siempre. Debería aprender a no ser tan bocazas.

  2. viajeroA3 says:

    Me engañas, me explotas, me empobreces, te cargas los avances sociales que mis antepasados y yo mismo conseguimos a costa de sangre y, encima ¿vienes a meterme miedo para que te deje seguir abusando de mi?

  3. Ismael says:

    Quizas la torpeza de los adversarios de Podemos viene tambien del miedo de que perder las elecciones no les significa a muchos de ellos la oposicion sino la carcel.

  4. Perico Delos Palotes says:

    Pero la influencia de los medios es innegable, es la primera que se retransmite en directo la creación de un partido. También hay que ver el caso del partido de Albert Rivera, que ahora los medios también le están dando mucho bombo, y el chaval es otro piquito de oro como Iglesias, pero igual de superficial, ambiguo y demagogo.

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