Un gravísimo error de cálculo

La Autoridad Bancaria Europea ha suspendido a cinco de nuestras entidades financieras: el Banco Pastor y cuatro Cajas de Ahorros (CAM, Caja 3, Unnim y CatalunyaCaixa). Les acompañan en el pelotón de los torpes dos entidades griegas y una austriaca. No es un resultado para tirar cohetes. Al contrario, repercutirá negativamente en nuestro crédito internacional. Un gran diario español ha escrito que la foto final de los tests de estrés deja a las entidades españolas a los pies de los caballos. Pero, sin llegar a tanto, bastaba ver las caras con que nuestra ministra de economía y el gobernador del Banco de España aparecieron en televisión para sospechar que eran los primeros en lamentar el resultado. Lo que dijeron después se atuvo al guión en tales circunstancias.

Estamos en más de lo mismo. Aquí nadie se equivoca y, por lo tanto, nadie incurre en responsabilidades. Se hizo lo que se debía hacer y la conclusión es, en palabras de Elena Salgado, que “de los datos se desprende la solidez de nuestro sistema financiero”. Venir ahora con afirmaciones de este tipo, cuando no hace mucho nuestro sistema financiero habría sido el mejor del mundo mundial, no pasa de una frase obligada para cubrir el expediente. La solidez de nuestro sistema financiero será juzgada –y ya lo está siendo- por unos mercados internacionales que pueden equivocarse, pero que aportan una visión más imparcial del problema que los portavoces oficiales u oficiosos de una economía en apuros.

Incluso dando como bueno que las entidades españolas hayan sido injustamente suspendidas y que, en todo caso, aprobarán tan pronto como se lo propongan, la noticia que la opinión pública europea recibe en titulares nos hace un flaco favor. De los noventa bancos y cajas de ahorros examinados únicamente suspenden ocho, y de esos ocho cinco son españoles. Ni un suspenso portugués o italiano, por ejemplo. Y sólo dos griegos. Hay que ser muy ingenuo para pensar que así mejora nuestra situación relativa entre los países que pueden ser un peligro para el euro.

Hemos cometido un lamentable error de cálculo. Creíamos que sometiendo a la evaluación de la Autoridad Bancaria Europea el 95% de nuestro sistema financiero –siendo así que el mínimo preceptivo se sitúa en el 50%- íbamos a quedar mejor que nadie. Otros países han pasado las pruebas sin dificultades, aunque quizá se encuentren en peor situación que nosotros. La letra pequeña importa menos que los titulares. Y en letra pequeña se dice eso de que nos han suspendido más entidades que a Grecia, Portugal o Italia porque hemos querido dejar clara la buena salud de prácticamente todas nuestras entidades financieras. No como otros que se limitaron a cumplir el expediente, o sea, a no correr riesgos innecesarios.

1 comentario
  1. mozote says:

    Una vez más habla o escribe Inocencio Arias, el diplomático del PP, que en la Sede de la ONU en New York afirmó que ETA había sido la autora de los atentados del 11M en Madrid. Y esto lo dijo cuando en España y en el mundo entero ya se sabía que había sido Al Qaeda. ¡Qué ridículo más espantoso y vergonzoso!
    Sr. Arias, su palabra y/u opinión valen lo mismo que la de Aznar o la de mi perro.

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