REINO UNIDO

Segunda intervención del Banco de Inglaterra: anuncia la compra de bonos para frenar la caída de la libra

La libra esterlina volvía a bajar este miércoles en los mercados de divisas

Conversión de la moneda tras la intervención el lunes del Banco de Inglaterra

EFEConversión de la moneda tras la intervención el lunes del Banco de Inglaterra

La libra esterlina volvía a bajar este miércoles en los mercados de divisas, tras desplomarse el lunes a mínimos históricos frente al dólar, después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) haya criticado el plan fiscal del Gobierno británico por ser inadecuado en el actual contexto inflacionario y beneficiar a las rentas altas. Pues bien, el Banco de Inglaterra ha vuelto a intervenir esta vez anunciado la compra de bonos británicos para fernar el desplome de la libra.

La moneda del Reino Unido caía esta mañana un 0,55 % frente al dólar, hasta 1,06 dólares; un 0,05 % ante el euro, hasta 1,11 euros; y un 0,56 % frente al yen japonés, hasta 154,34 yenes. El lunes se acercó a la paridad con el dólar al cotizar a 1,03 dólares.

El FMI ha recomendado al Ejecutivo conservador de Liz Truss "sopesar formas de brindar un apoyo más específico y reevaluar las medidas fiscales, especialmente aquellas que benefician a las personas con altos ingresos".

El ministro de Economía, Kwasi Kwarteng, ha defendido su estrategia de crecimiento, basada en enormes recortes de impuestos sobre todo a los ricos y a las empresas, y prevé especificar el 23 de noviembre sus medidas para reducir el déficit presupuestario y la deuda neta a medio plazo.

Cada vez más voces en el Reino Unido sugieren que el nuevo canciller del Exchequer deberá, o bien revertir algunas de sus rebajas impositivas o anunciar drásticos y probablemente impopulares recortes del gasto público.

Como ya ha hecho en los últimos días, Kwarteng se reunirá hoy con representantes de bancos de inversión para explicarles sus intenciones y tratar así de tranquilizar a los mercados, que han respondido negativamente al programa presentado el pasado viernes.

Los partidarios del proyecto de Truss aducen, no obstante, que el Gobierno acierta en considerar que la recesión es un mayor riesgo que la inflación y acusan al FMI de promover políticas económicas demasiado convencionales.