La ‘semana negra’ de las ‘criptos’ vio esfumarse 500.000 millones de dólares… que no han vuelto

La capitalización del criptomercado paso de estar por encima de los 3 billones de dólares que tenía el pasado mes de noviembre a quedarse en apenas 1,3 billones de dólares

La ‘semana negra’ de las ‘criptos’ vio esfumarse 500.000 millones de dólares… que no han vuelto

Criptomonedas.

Con la subida desbocada de la inflación en todo el mundo y las amenazas regulatorias por parte de los bancos centrales, las criptomonedas llevaban desde finales de 2021 dando síntomas claros de dificultades para emprender un nuevo ciclo alcista, como el que a finales del pasado mes de noviembre llevaba la capitalización del criptomercado por encima de los 3 billones de dólares (2,75 millones de euros).

Pero en una semana todo se vino abajo y el miedo se apoderaba de los inversores, provocando una reducción de 500.000 millones de dólares del conjunto de las monedas virtuales, dejando su capitalización en apenas 1,3 billones de dólares.

El detonante de esta crisis venía provocada por la caída en picado, el pasado lunes 9 de mayo, de la criptomoneda Terra Luna, que en un abrir y cerrar de ojos prácticamente se fue a cero, pasando de valer cada unidad menos de 0,1 dólares desde los 118 dólares del día anterior.

Y no quedaba ahí la cosa. A lo largo de la pasada semana, los intentos de recuperación con fuertes inyecciones de capital resultaron infructuosos, y las pérdidas siguieron incrementándose, hasta 0.00005 dólares, con las ventas masivas por parte de los inversores.

Un colapso que tuvo un inmediato efecto dominó en Terra USD, divisa digital vinculada a Luna y encuadrada en el grupo de las conocidas como ‘stablecoins’ o monedas estables, cuyo valor estaba supuestamente vinculado a la paridad con el dólar. Algo que, como se ha podido comprobar, no parecía que ese vínculo fuera excesivamente robusto. Todo lo contrario.

Una semana después del colapso, la cosa no ha ido a peor, pero tampoco a mejor. Las cotizaciones de las criptomonedas, con ligeros altibajos, siguen en la misma situación, con Terra USD, incapaz de superar los 0,2 euros, y Terra Luna manteniéndose en ese pozo de tan solo 0,00005 dólares por unidad. O sea, prácticamente nada.

Y, ¿por qué se produjo esta caída, hasta su casi liquidación, tanto de Luna como de Terra USD, arrastrando al abismo al resto de las criptomonedas? Aquí, hay versiones para todos los gustos.

La razón más lógica la que se relaciona con la subida de los tipos de interés que la Reserva Federal de Estados Unidos decretaba el pasado 4 de mayo, por la que se subía medio punto esa tasa (la mayor en los últimos 22 años), hasta situarla entre el 0,75% y el 1%.

Ventas a pérdidas por miedo a perderlo todo

Aunque el criptomercado reaccionaba inicialmente de forma favorable a esa subida, con ligeros incrementos generalizados, pasado el entusiasmo se ha podido comprobar que, al menos de momento, las monedas virtuales no se han convertido en un ‘activo refugio’ como el oro, siendo vistas como activos de riesgo y, como tales, los que primero se venden por parte de los inversores, aunque, como ha ocurrido en este caso, sea asumiendo fuertes pérdidas, especialmente para aquellos que habían comprado criptomonedas en los últimos meses.

De manera simultánea a la práctica liquidación tanto de Luna como de Terra USD, las ventas masivas se extendieron entre el resto de las monedas virtuales durante el jueves para, en días sucesivos, apreciarse cierta mejoría, con las compras haciéndose otra vez fuertes.

Ventas que llevaban a Bitcoin, la mayor criptomoneda por capitalización, a cotizar por debajo de 26.000 dólares, por primera vez en 16 meses y ver menguado su valor en un 26% en una semana. Y lo mismo sucedía con Ethereum, que dejaba atrás los 2.000 dólares para cotizar en 1.700, circunstancia que no se veía desde julio de 2021.

No obstante, a lo largo del viernes, la mejoría generalizada de estas monedas resultaba evidente, recuperando tanto Bitcoin como Ethereum los 30.000 y los 2.000 dólares de valor, respectivamente.

Y ahí siguen una semana después, en un tenso compás de espera que tiene a los inversores en un sinvivir, sin saber si, definitivamente, el mercado tira para arriba o se hunde todavía más. O quizá se queda anclado por un tiempo indeterminado en los márgenes en los que se lleva moviendo desde hace diez días.

Teoría de la conspiración

Al margen de los motivos macroeconómicos que están detrás de esta debacle (inflación, crisis de deuda, las consecuencias de la pandemia o la guerra de Ucrania), el pasado jueves se propagaba una especie de ‘teoría de la conspiración’ que supuestamente estaba detrás de la caída de Luna y Terra USD, y que habría sido puesta en marcha a tres bandas entre los inversores institucionales BlackRock y Citadel, con la connivencia del exchange Gemini.

La operativa habría pasado por el préstamo de 100.000 Bitcoins que Gemini había cedido a BlackRock y Citadel, para seguidamente cambiar el 25% de esos Bitcoins por Terra USD (UST).

A partir de aquí, las dos grandes inversoras institucionales se habrían deshecho de todo el UST y casi todo el Bitcoin, provocando el colapso tanto de Luna como de Terra USD y del resto del mercado.

Para finalizar la operación, BlackRock y Citadel habrían vuelto a comprar Bitcoin a bajo precio para pagar el préstamo y así embolsarse la diferencia.

Con manipulaciones o sin manipulaciones, lo cierto es que Luna y Terra prácticamente han desaparecido del ‘universo cripto’ y, según barajan muchos analistas de este mercado, ese es el objetivo a medio y largo plazo, que esas más de 13.000 criptomonedas queden reducidas a una cantidad muchísimo menor, de manera que la selección natural solo deje en el mercado a las más fuertes.