Uno de los compromisos del Gobierno

El Gobierno retrasa la reforma fiscal completa aunque sí se aprobará un impuesto extra para las eléctricas

Unidas Podemos subraya que "no habrá pacto de rentas efectivo sin reforma fiscal"

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero

EFELa ministra de Hacienda, María Jesús Montero

La reforma fiscal, un compromiso del Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos, sigue sin registrar avances pese a concluir los trabajos del grupo de expertos. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha confirmado este miércoles en Santander que descarta una reforma fiscal completa si bien ha asegurado que se aprobará un nuevo impuesto para las eléctricas que entrará en vigor en 2023 pero en relación a los beneficios de este año.

Montero, en declaraciones a los medios antes de inaugurar el curso El cumplimiento tributario en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), ha señalado que se aplaza la reforma fiscal completa por la coyuntura económica "complicada" por el incremento de la inflación --cuya evolución para los próximos meses "preocupa" al Gobierno-- y la guerra de Ucrania, aunque el Gobierno pretende una "redistribución" y "un reparto más justo" de los beneficios que se puedan estar generando con motivo del conflicto bélico y sus consecuencias.

En este sentido, ha reafirmado que el Ministerio de Hacienda está trabajando en la fiscalidad sobre las empresas energéticas. "Nuestro objetivo es que entre en vigor en el año 2023 pero respecto a los beneficios del año 2022", ha dicho.

La ministra ha señalado que la fiscalidad es una herramienta para atender las necesidades de los ciudadanos, y en este momento es necesario poner el acento en las medidas que se derivan de hacer frente a las consecuencias de la coyuntura económica.

La advertencia de Unidas Podemos

Ante este aplazamiento de la reforma fiscal, el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha remarcado que "no habrá pacto de rentas efectivo sin una reforma fiscal", ya que considera que sin esta medida un posible acuerdo "queda desvirtuado".

Todo ello después de que la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, haya apremiado a patronal y sindicatos a alcanzar un acuerdo de moderación salarial y de márgenes empresariales.

El portavoz de Unidas Podemos ha reivindicado la necesidad de la reforma fiscal, atendiendo a que las empresa del Ibex-35 "están ganando más que nunca", al tiempo que "a la gente le cuesta llegar a fin de mes". "Las eléctricas y petroleras se están forrando y se tienen que apretar el cinturón los que se hacen de oro con esta crisis. Sin ese punto, un pacto de rentas queda desvirtuado", ha abundado Echenique, que ha justificado también la reforma para encontrar recursos adicionales con los que financiar el programa de Gobierno.

De esta forma, ha enumerado las prioridades del espacio confederal de cara a los próximos PGE, que pivotan en la limitación del precio de los carburantes, extender los permisos de paternidad y maternidad a seis meses, una renta universal de 100 euros por crianza, la creación de un fondo de 10.000 millones para mejorar la sanidad y la educación pública, reducir el abono transporte a 10 euros y hacer permanente la subida del 15% del Ingreso Mínimo Vital.

Por su parte, el portavoz de Más País-Equo, Íñigo Errejón, ha señalado que "el enunciado" sobre un pacto de rentas es "peligroso y ambivalente", ya que "los salarios ya se están conteniendo", al no subir al ritmo de la inflación y, por tanto, registrándose pérdidas de poder adquisitivo, mientras que muchos márgenes empresariales se han disparado en la actual crisis.

Por ello, ha defendido que "el esfuerzo sea compartido" y que "tiene que ser ejemplificante" y que "quien más gana tiene que demostrar que son capaces de contribuir": "Pacto de rentas sí, pero tiene que empezar por la contención de beneficios por arriba y la protección de los trabajadores, los autónomos y los pensionistas que viven al mes y están encontrando cada vez más dificultad", ha dicho.

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