Un buen uso de las bombillas de bajo consumo

Bajo consumoBombilla de bajo consumo.

Se han puesto muy de moda todos los productos que ayudan a mejorar la relación con el medio ambiente. Aunque una minoría, no todos siguen una moda y hay gente que de verdad está concienciada. Sea una moda o no, este tipo de iniciativas y de prácticas siempre son buenas para no sobrecargar nuestro entorno y podamos seguir haciendo una vida normal.

Bombilla de bajo consumo.

Las bombillas de bajo consumo son un ejemplo de ello. Es una manera muy simple de ahorrar energía sin tener que dejar de hacer nada. Pero para que esta iniciativa funcione debemos saber cómo tenemos que utilizarlas y poder sacarles el mayor partido posible. Un uso correcto conseguirá demostrar el verdadero ahorro que ésto supone.

El anterior gobierno socialista, durante 2008-2011,  propuso un Plan de Ahorro y Eficiencia Energética y repartió 14 millones de bombillas. La campaña tuvo un error y es que no informó de las instrucciones para hacer de ellas un buen uso y no alertó de sus peligros. Y es que las bombillas contienen mercurio y si se rompen o terminan en vertederos éste se dispersa y expulsa vapor de mercurio, que contamina. Deberían haber comunicado a la población de sus efectos contaminantes además de unas instrucciones de uso. El objetivo principal de la campaña era reducir el consumo de energía y reducir la dependencia energética española.

Un buen uso de este producto puede reducir hasta un 15% la factura de la luz en los hogares. Debemos utilizarlas en zonas donde van a estar mucho tiempo encendidas, ya que encenderlas y apagarlas gasta mucha energías, más que estando encendidas. También es importante elegir qué tipo de luz usar en cada estancia. Elegir tulipas blancas o transparentes así como  limpiar el polvo asiduamente hará que la luz pase fácilmente y la aprovechemos al máximo.

Existen varios tipos. El color de la luz va desde blanco cálido hasta blanco frío. Según la forma que tienen reparten la luz hacia una dirección: en espiral hacia todas las direcciones, las lineales son perfectas para iluminar toda la estancia, las incandescentes son como las tradicionales y las redondas son específicas para interior. Es importante tener en cuenta el color de la luz según el lugar que se quiera iluminar. En zonas de descanso será mejor la luz cálida y en zonas de trabajo la luz fría.

Como todo para lograr el buen funcionamiento de las cosas hay que seguir unas instrucciones y debemos informarnos de los inconvenientes para que una iniciativa que se propone para mejorar el medio ambiente y para el ahorro de energía no se convierta en lo contrario.

Foto / David González Romero

Información / ecoticias