Se duplican las ventas online de El Corte Inglés

Se duplican las ventas online de El Corte Inglés

En los últimos años, El Corte Inglés ha logrado lo que parecía imposible hace una década: duplicar sus ingresos procedentes de las ventas online. A base de encontrarse ante la espada y la pared que supuso la pandemia, la entidad ha invertido y mejorado su servicio a fin de poder superar sus limitaciones previas. Hoy día, los datos de ECI online han mejorado tanto que se puede comprobar cómo todo apunta a que, en el futuro, el crecimiento continuará a un ritmo muy sólido.

Según los datos que ha compartido la propia entidad, las ventas digitales han pasado de un 5,8% que representaban de su total en el año 2019 a un 12,3% en el 2021. La previsión es que estos resultados sigan mejorando ahora que la cadena está reforzando todavía más su propuesta online.

En cifras, en 2019 las ventas que hicieron mediante el canal digital ascendieron a 761 millones, mientras que en 2021 han pasado a una notable cantidad de 1393 millones de euros. Con estos datos aun están lejos de ponerse al nivel de los reyes del mercado online en España, pero, al menos, se aprecia esa mejoría que la cúpula de El Corte Inglés estaba buscando desde hace tanto tiempo.

En esta nueva estructura e identidad que busca confirmar El Corte Inglés hay dos decisiones claras. La primera de ellas es poner límite al sector del retail físico y reducir el volumen de gasto que asumen en pagos de alquileres o mantenimiento de estructuras y edificios. Los tiempos en los que había tiendas de El Corte Inglés por todas partes y que, además, se presentaban en enormes edificios, han pasado. Las tendencias y la forma en la que el público compra son distintas ahora a como lo fueron hace 20 y 30 años, así que El Corte Inglés ha tenido que ser realista y someterse a un cambio drástico.

Es por ello que se ha producido una seria desinversión en el sector inmobiliario. Han vendido algunos de sus edificios más icónicos y otros que estaban en régimen de alquiler han sido abandonados. Para muchos ciudadanos ha sido un golpe personal, puesto que se trataba de tiendas que llevaban operativas décadas. Pero era obvio, visitándolas, que los tiempos en los que El Corte Inglés era la tienda de moda y donde se compraba a todas las horas del día, se quedaron atrás.

No todos los cambios se han debido a la pandemia. Lo cierto es que la crisis del retail como tienda física y la versión clásica de El Corte Inglés, ya habían sufrido múltiples golpes antes de 2019. Desde la expansión de Internet, tiendas como El Corte Inglés han tenido que ceder una parte del pastel ante negocios que simplemente venden online y que no asumen tantos costes de local ni de gestión como ellos. Al mismo tiempo, tiendas como Amazon han empezado a vender todo tipo de productos a unos precios que superan los de El Corte Inglés y que ponen contra las cuerdas a tiendas que siempre se han beneficiado de tener unos márgenes de beneficio realmente altos.

Ahora que el comercio online empuja los márgenes hacia los mínimos, en El Corte Inglés las cuentas no acaban de salir. Por ello tienen que reaccionar y lo han hecho de esta forma, eliminando centros presenciales y potenciando la tienda online. Y, eso sí, a la versión digital de El Corte Inglés todavía le queda mucho camino por recorrer. La entidad está mejorándola e incorporando servicios adicionales que ayudan a que la confianza del público aumente en su comercio, pero aun no es suficiente.

Otro de los problemas con los que se ha enfrentado El Corte Inglés es el cambio de tendencias en algunas de las secciones de sus comercios. Hoy día el entretenimiento que se comercializaba físicamente hasta hace poco, está teniendo un aumento de popularidad en venta digital. Ya no se venden CDs de música, ni películas en DVD y cada vez los videojuegos tienen menos representación en las tiendas físicas. La apuesta por versiones digitales ha dejado a tiendas como El Corte Inglés sin tanto producto que vender. Los libros evitaron la catástrofe a la vista de que el eBook no se ha impuesto, pero es de conocimiento público que la venta de libros no es precisamente la que más beneficios entrega a las tiendas.

La situación para El Corte Inglés, no obstante, no es tan mala como se pueda dar a entender. Están entendiendo bien la forma en la que tienen que expandirse en la venta online y eso los coloca en una posición privilegiada para que el salto entre el retail y la venta en Internet se lleve a cabo de forma exitosa. Además, siguen teniendo ventajas sobre sus grandes rivales, como la disponibilidad de supermercados y de productos de alimentación de marca propia, algo de lo que Amazon no dispone en España.