Los beneficios del fasting

Meditación y fasting

Tiene muchos detractores, pero también multitud de personas que defienden esta práctica de alimentación a capa y espada. Para bien o para mal, el fasting se ha transformado en uno de los hábitos más utilizados por personas de todo el mundo, sobre todo profesionales y emprendedores que no tienen ni un segundo para descansar a lo largo del día.

Si quieres saber cuáles son los beneficios del fasting, te recomendamos que sigas leyendo. Te vamos a hablar de ellos uno por uno para que puedas tomar tus propias decisiones sobre qué tipo de sistema de alimentación o costumbre seguir.

Mejora la salud del corazón

No hay que olvidar que los problemas de corazón son una de las principales causas de muerte en el mundo entero. Por ello, que el fasting pueda ser positivo para cuidarlo, es muy bienvenido. Hay varios estudios que aportan datos importantes al respecto. Uno de ellos indica que haciendo fasting se reduce la cantidad de triglicéridos en sangre, el colesterol malo y el colesterol total, así como la presión arterial. Todos estos factores contribuyen, cuando se descontrolan, a que la salud del corazón se vea afectada, así que resulta una práctica muy recomendable.

También hay otros estudios similares que lo certifican. Por ejemplo, en uno se descubre que hacer fasting reduce las posibilidades de tener problemas con la arteria coronaria o las posibilidades de sufrir diabetes, siendo esta enfermedad una de las más vinculadas al deterioro del cuerpo.

Potencia el control del azúcar en sangre

El fasting es una de las armas secretas para las personas que tienen riesgo de sufrir diabetes, ya sea por la forma en la que se alimentan o por su genética. Hay varios estudios que han demostrado los efectos positivos que tienen distintos tipos de fasting, como el intermitente o el de días alternos, para beneficiar a la reducción de la resistencia a la insulina.

Si bien los estudios no son totalmente concluyentes, sí que se aprecia, al menos aparentemente, que hay una relación entre el fasting y la forma en la que se reducen los efectos negativos del azúcar en sangre. Sobre todo, se limitan los picos de azúcar y tener niveles que estén demasiado inestables. Se trata de algo que, por otro lado, se sigue investigando a fin de poder llegar a conclusiones más concretas.

Ayuda a la pérdida de peso

No, el fasting no beneficia a perder peso simplemente porque “comas menos”. No es tan simple. Hay que entender que, lo que estás haciendo, es reducir la ingesta de calorías, pero, al mismo tiempo, producir mayores niveles de norepinefrina, un neurotransmisor que se ocupa de mejorar el metabolismo. Una de las cosas que se aprecian es que el fasting se trata de un buen recurso con el cual reducir la cantidad de calorías que ingerimos, adelgazar y, al mismo tiempo, mantener el tejido muscular de una manera adecuada. Es distinto a otros sistemas de adelgazamiento donde no solo caen los kilos, sino también los músculos.

Retrasa el envejecimiento

Otra de las teorías que se están barajando debido a los resultados de varios estudios, es que el fasting sea un motivo por el cual se retrase el envejecimiento. También tendría capacidad para aumentar la longevidad de las personas. Es importante decir, eso sí, que por ahora los estudios aplicados a la longevidad y el retraso del envejecimiento se han llevado a cabo principalmente en animales.

En ellos sí que se ha comprobado que el fasting es un método por el cual, aparentemente, es posible lograr que los animales vivan más tiempo y en mejor estado. Por ahora falta mucho que descubrir acerca de ello y de las posibilidades que tendría con las personas.

Reduce la inflamación

La inflamación en el organismo puede ser el motivo por el cual se llegan a sufrir algunas enfermedades crónicas tan graves como la artritis reumatoide o incluso distintas variantes de cáncer. Al hacer fasting, distintos estudios han demostrado que se llega a reducir el volumen de inflamación y que sus marcadores reducen su presencia en el cuerpo. Esto favorece a que se pueda alcanzar un estado de salud más adecuado y que se eviten las posibilidades de terminar sufriendo algún tipo de enfermedad.

Previene problemas neurodegenerativos

En este caso, los estudios tampoco se han realizado en humanos, pero los indicios de la investigación en animales están aportando datos muy interesantes. Por ejemplo, en un estudio se descubrió que hacer fasting durante un periodo prolongado de casi un año, llevó a que el animal tuviera una mejora tanto en la estructura de su cerebro como en la función cerebral.

Lo que se está viendo en animales, es que se trata de una práctica que reduce el riesgo de sufrir enfermedades como Parkinson o Alzheimer. Esto podría aportar muchas posibilidades a la sociedad para que se enfrente a estos graves problemas que sufren miles de personas en todo el mundo.