Evitando la obesidad

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Tener sobrepeso es una cosa y ser obeso es otra, básicamente la diferencia tiene que ver con la cantidad de peso y los años que este ha estado en el cuerpo. Generalmente, cuando una persona tiene sobrepeso esta solo tiene algunos kilos demás que se pueden haber acumulado en algunos meses o semanas, sin embargo, cuando se sufre de obesidad esto quiere decir que la persona lo ha acumulado por años, comiendo más calorías de las que se necesitan.

Cómo afecta la obesidad a la salud
Es claro que la obesidad es nociva y no solo a nivel corporal sino también a nivel mental, puesto que quien la sufre es constantemente atacado por se obeso (bien los familiares o las personas que lo ven por la calle).

Así, un obeso no solo se siente cansado o incómodo, sino que además pueden deteriorarse sus articulaciones y así, ir sometiendo a otras partes del cuerpo a un esfuerzo extra. Un ejemplo clásico de esta enfermedad, es cuando se encuentra dentro de un grupo de amigos y por tanto, le cuesta seguirles el ritmo. Además, le es mucho más difícil hacer deportes o simplemente ir de piso en piso dentro de su empresa.

De otro lado, esta enfermedad también está asociada a problemas respiratorios, como por ejemplo el asma y la apnea nocturna; así como a problemas en las caderas y las articulaciones de las rodillas, problemas con los que se puede llegar a una cirugía.

Sin embargo, existen consecuencias mucho más graves. En el caso de las personas jóvenes, puede causar enfermedades que antes solo ocurrían en el caso de los adultos, es el caso de la hipertensión(presión sanguínea alta), enfermedades del hígado, altos niveles de colesterol y diabetes tipo 2 (esta es una enfermedad en donde el cuerpo tiene dificultades para convertir los alimentos en energía, lo que provoca niveles elevados de azúcar en la sangre).

De otro lado, mientras más años pasen y estas personas sigan siendo obesas (sin tomar ningún control al respecto), estas personas obesas tienen más probabilidades de tener una enfermedad coronaria, problemas de vejiga, un fallo cardíaco congestivo y en el caso de las mujeres, aparecen problemas en el aparato reproductor. Uno de los peores estados de la obesidad, puede causar un derrame cerebral, un mayor riesgo en algunos tipos de cáncer, como el de mama o de colon, e incluso causar la muerte.

 

A nivel psicológico, los problemas también son igual de graves, ya que las personas obesas  tienen mayor probabilidades de estar deprimidas, lo que a su vez genera un circulo vicioso ya que cuando una persona obesa se deprime o se enoja, come para mejorar su ánimo; luego de esto se siente peor porque ha comido, y así, cuando se siente deprimida es mucho más difícil que esta salga y haga ejercicios.

¿Cómo se evita el sobrepeso o la obesidad?
Si sabes que te encuentran con algunos kilos demás o que sufres de obesidad lo más recomendable es que trates de bajar a un peso saludable y lo más importante para llegar a esto, es que hagas ejercicio de manera regular y que mejores tus hábitos alimenticios.

Para que te mantengas activo, trata de hacer ejercicio unos 30 o 60 minutos al día, pero no creas que esta actividad física tenga que ser extenuante. Por ejemplo, caminar, alongar y nadar son las mejores maneras de quemar calorías y también de estar en forma. Sin embargo, también existen otras actividades que te mantendrán en movimiento:

Salir a dar un paseo.

Utilizar las escaleras en lugar del elevador (en el trabajo).
Caminar o utilizar la bicicleta (para ir a la escuela, de compras, o la casa de tus familiares y amigos) en vez del automóvil.
Si se usa el auto, entonces estacionarlo lejos del lugar al que te diriges y recorrer dicha distancia a pie.
Colaborar con las tareas del hogar, como por ejemplo aspirar, limpiar el baño o lavar el auto; todas te ayudarán a quemar calorías.
Alternar actividades para no aburrirte, como por ejemplo correr durante tres días, caminar durante tres días más y andar en bicicleta, patineta, etc. otros tres días más.
Limitar las horas frente al televisor o a los juegos de video (de hecho, leer un libro consume más calorías que los dos anteriores).
Bailar, en realidad se queman ¡más de 300 calorías por hora!
Comer bien no quiere decir que tengas que hacer dieta constantemente para perder unos cuantos gramos. En vez de eso, planea tomar decisiones con respecto a tus alimentos durante cada día de tu vida.
Beber bebidas sin mucha azúcar como las bebidas gaseosas, jugos de frutas o las bebidas deportivas; en vez de esas pide leche descremada sin grasa o agua.
Comer cinco tipos de frutas al día.
Evitar los restaurantes de comida rápida. Si es imposible entonces, elegir comidas más saludables como pollo asado con ensaladas y nunca las porciones grandes sino las normales.
Elegir bastoncitos de zanahoria, un trozo de fruta o una tostada de pan integral, en vez de comidas procesadas como por ejemplo las papas fritas y galletas, que tienen mayores  cantidades de grasa y calorías. Tomar cada día un desayuno saludable.
No ingerir comida o snacks mientras se observa la televisión porque lo más probable es que se coma más de lo que esperado.
Prestar atención al tamaño de las porciones que se comen al día.

Sobre los ejercicios cardiovasculares: estos son el ciclismo, la natación, las caminatas, el trotar o correr que aumentan la velocidad y la profundidad de la respiración, además, sobrecalientan tu cuerpo y te hacen sudar. Sin embargo, el levantamiento de pesas (es decir el ejercicio anaeróbico y de corta duración) también podría ser beneficioso para la salud aunque haga muy poco beneficio a tu aparato cardiovascular.