El mercado laboral estadounidense aminora su recuperación

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El penúltimo año de Barack Obama en la Casa Blanca ha comenzado con noticias bastante positivas en el terreno económico. Los datos de crecimiento del PIB y del comportamiento del consumo interno confirman que la crisis ha quedado atrás y que la principal economía mundial se encuentra en una fase muy avanzada de su recuperación. En cualquier caso, el camino sigue siendo difícil y no ha lugar a excesos de euforia. El último dato del paro por ejemplo muestra un cierto estancamiento.

A pesar de que el número de personas con empleo aumentó en 113.000 personas durante el mes de enero, dicha cifra se sitúa bastante por debajo de las previsiones, que avanzaban un repunte de la ocupación de más de 180.000 personas. Lógicamente, el dato es francamente positivo, pues supone dejar la tasa de desempleo en el 6,6%, un nivel no visto desde 2008 y que supone la cota de ocupación más elevada de toda la presidencia de Obama. El comercio y la Administración son los sectores que más empleo han destruido en el último es.

El principal motivo para la preocupación de algunos analistas es que el "mal" comportamiento del mercado laboral en enero da continuidad al igualmente decepcionante registro de diciembre. No en vano, en el último mes de 2013 el paro apenas cayó en 75.000 personas, mientras que las expectativas superaban generosamente las 100.000. Como no podía ser de otro modo, algunas voces empiezan a alertar del posible impacto de la retirada de los estímulos de la Reserva Federal en la ocupación.

Con todo, no puede descartarse que estos temores provengan de los partidarios de mantener las compras de bonos por parte de la Fed. En este sentido, podría estar sobredimensionándose la fragilidad del mercado laboral como arma para garantizar la permanencia de los estímulos monetarios ya con Janet Yellen al frente. Hay que recordar que la Fed se comprometió a reducir la intensidad de sus actuaciones cuando paro bajase del 6,5%, un nivel muy cercano al actual, si no se disparaba antes la inflación.

Vía: El Mundo

Foto: Beth Raking