Cuenta atrás definitiva para la CAM

Sede central de la CAMSede central de la CAM

La venta y desmembración definitiva de la estructura de la CAM se producirá de forma inminente, según datos del gobierno de España. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) ha informado que pretende finalizar antes del 15 de diciembre el plan de reestructuración de la entidad bancaria alicantina, el cual incluye un expediente de regulación de empleo (ERE) con el que se despedirá a 973 trabajadores, la mayoría de ellos a través de prejubilaciones y bajas incentivadas.

El plan de recapitalización contempla el cierre de 107 oficinas entre 2011 y 2012, 93 de las cuales han sido ya clausuradas. El FROB se apresura a finiquitar definitivamente el proceso CAM antes del año, aunque prevé agilizar las operaciones para su venta a partir del 20 de noviembre, pasadas las Elecciones Generales. En este sentido, el organismo regulador ha instado a las entidades financieras interesadas en la compra de la entidad alicantina, Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell, IberCaja, Barclays y JC Flowers a estudiar en un plazo de cinco semanas la información financiera detallada de la misma para decidir si pujan o no por la entidad.

Sede central de la CAM

Cuando hayan transcurrido cinco semanas desde el análisis exhaustivo se presentarán ofertas vinculantes, tras lo cual el FROB prevé ampliar un período de diez días para elegir la oferta más atractiva. Con el calendario en la mano, la adjudicación de la CAM podría producirse a mediados del mes de diciembre, aunque todavía no han trascendido las condiciones.

Lo que no parece tocar a su fin es el culebrón relacionado con los exdirectivos de la CAM, especialmente relacionados con su ex directora general, María Dolores Amorós, en el ojo del huracán mediático después de que trascendieran la renta vitalicia de 369.000 euros anuales que se habría asignado aun a costa de ser despedida por la nueva directiva de la caja a causa de su mala gestión. Sus abogados presentarán una demanda y solicitan su readmisión en el cargo más una indemnización por lesión de derechos al honor. El despido de Amorós se formalizó a finales del mes de septiembre, dos después de la intervención del Frob. El organismo regulador argumentó para ello que la ex directora había actuado en beneficio propio a la hora de calcular su pensión, una acusación que la defensa niega aduciendo que se trata de una retribución contemplada en contrato y aplicable  de forma genérica al cargo de director general. La fiesta jurídica está servida.

Foto: Rodriguillo, en Wikimedia Commons