Aniversario del nacimiento de Blasco Ibañez

Vicente_Blasco_Ibáñez

Puede que todavía haya muchas cosas que desconocemos del escritor Vicente Blasco Ibañez. Esta semana se celebra el aniversario de su nacimiento, que tuvo lugar el 29 de enero de 1928 en la ciudad de Valencia y quizás no esté de más recordar detalles desconocidos de su vida como que estudió derecho, oficio que nunca ejerció realmente; que era un mujeriego empedernido enamorado del género femenino, que fue tuno en la universidad, que se hizo masón, que era admirador profundo de Miguel de Cervantes o que fue director del periódico El Pueblo, de ideales antomonárquicos y republicanos. Es más ¿sabes cómo se inició en la escritura? Su primer libro, aquel que le reportó la fama y el prestigio mundial, fue Los cuatro jinetes del Apocalipsis. Todo un best-seller para la época, traducido a al inglés en 1918, hecho que favoreció al éxito de la novela, que incluso cuenta con una primera adaptación al cine con Rodolfo Valentino como protagonista.

Fotograma de la adaptación hecha por Vicente Minelli de "Los cuatro...".

Su primera obra fue un encargo de Presidente francés Raymond Poincaré, que animó al valenciano a componer un texto sobre la guerra. No olvidemos que Blasco Ibáñez se trasladó a Paris coincidiendo con el inicio de la I Guerra Mundial. La novela narra los avatares de dos familias amigas, los Desnoyers y los Hartrott. Después de la muerte del padre de familia, los los Hartrott se instalan en Alemania mientras que los Desnoyers llegan a Francia. La guerra convertirá a estos amigos en enemigos por pertenecer a bandos opuestos. Tras Los cuatro jinetes del Apocalipsis, Blasco Ibáñez cultivó diversos géneros con bastante maestría. Novelas históricas como El caballero de la Virgen o Mare Nostrum. Sin olvidar La Catedral, un libro que profundiza en los misterios eclesiásticos en torno a la construcción de la catedral de Toledo ¿Te suena de algo o le preguntamos a Ken Follet?

Adscrito a las corrientes del Naturalismo y el Realismo, algunas de sus obras más celebradas fueron Arroz y Tartana (1894),  La Barraca (1898) o Cañas y Barro (1902) o el relato El Misterio de San Antonio, consideradas por la crítica como novelas regionales donde sus retratos literarios de los paisajes de la huerta valenciana se han comparado con los luminosos trazos del también valenciano Joaquín Sorolla. Pese a que generacionalmente se le puede considerar como partícipe de la Generación del 98, sus coetáneos nunca lo aceptaron como tal y se ganó bastantes antipatías entre escritores como Azorín que, sin embargo, reconocieron su labor literaria posteriormente.

Fotografía del autor.

Vicente Blasco Ibañez fue un narrador de su tiempo y a través de su literatura podemos desgranar, no solo los paisajes y costumbres de la España de principios de siglo, sino inquietudes que muchas veces se convierten en denuncia social. La guerra, el americanismo, la condición de la mujer, la crítica al mundo taurino (ahí está su novela madura, Sangre y Arena), a las jerarquías eclesiásticas... Pero también la pasión por la exaltación histórica del país, su gusto por la aventura, su cuidada preciosidad aplicada a los paisajes y la psicología de sus personajes.

Como siempre, instamos a que aprovechéis el aniversario del nacimiento de los grandes autores para iniciaros en su vida y obra. Esperamos haber puesto nuestro granito de arena.

Foto autor en Wikipedia Commons