¿Sigue existiendo discriminación laboral por los tatuajes? Lo analizamos en el Día Mundial del Tatuaje

Discriminación laboral tatuajes

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El día 17 de julio celebramos el Día Internacional del Tatuaje. En estos tiempos que corren, se calcula que el 40% de los jóvenes millenial tienen un tatuaje o más, algo que nos indica que el viejo concepto de tatuajes carcelarios ha cambiado. Por ello, la mayoría de las personas no discriminan a los tatuados ni se meten con ellos.
¿Ocurre eso mismo en los trabajos? Pues en algunos casos, todavía hay prejuicios laborales sobre la gente tatuada. Hoy nos dedicaremos a explorar cuáles son esos prejuicios, a explorar por qué ocurren y también a explicar las veces en las cuales tener tatuajes podría ser positivo.

Los prejuicios laborales sobre los tatuajes

A día de hoy, hay una gran diferencia entre jóvenes y mayores con respecto a los tatuajes. Aunque el 40% de los jóvenes están tatuados, solamente el 12% de los europeos están tatuados, ya que la gente mayor no los tiene. Por ello, hay un choque cultural importante y algunas personas siguen rechazándolo.
Por ello, el 86% de los tatuados de la Universidad de Tampa creen que tendrían problemas para encontrar trabajo por culpa de los tatuajes. Además, el 89% se tatuaron pensando en el impacto que podría tener a la hora de encontrar trabajo.

Relación de tatuajes con discriminación laboral

Todavía hay una relación de tatuajes con la discriminación laboral, a pesar de ser mucho menor que hace años. De este modo, si hay dos personas con una formación, habilidades y experiencia similar, pero uno está tatuado y otro no, generalmente se escoge antes a la persona no tatuada.
Por ello, los tatuadores preguntan a los tatuados jóvenes a qué se van a dedicar, ya que saben que podría afectarlos negativamente en la empleabilidad futura.
Los sectores más afectados por esta dinámica son el sector de la consultoría y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Los primeros piden que cubran los tatuajes que se encuentran a la vista y quitarse los piercings del cuerpo para trabajar, especialmente en las llamadas Big Four. Por otro lado, los egundos directamente prohíben lucir tatuajes y piercing visibles cuando se lleva el uniforme.
En cualquier caso, depende mucho de la empresa empleadora. En algunos casos, el empleado puede alegar que se está atentando contra el derecho a la intimidad y la imagen, aunque será un tribunal el que tenga la última palabra.

Problemas con los tatuajes visibles

Los mayores problemas con los tatuajes aparecen cuando están en zonas visibles. Al final, una persona con el tatuaje tapado parecerá que no está tatuada en público. En cambio, con el tatuaje visible es cuando aparecen los problemas con las empresas.
Muchas de ellas aún rechazan a candidatos con los tatuajes visibles. Además del caso de la Policía y Guardia Civil, las empresas pueden establecer códigos de vestimenta, aunque debe siempre responder a objetivos razonables. En la mayoría de casos, permiten tener tatuajes, pero no deben estar visibles o deben ser discretos. Los que suelen estar mal vistos son los tatuajes en zonas poco habituales, como por ejemplo la cara.

Los cambios positivos en los tatuajes

Por suerte, también hay cambios positivos. En primer lugar, cada vez hay más empresas que permiten tener tatuajes a sus empleados, incluso siendo visibles. Por otro lado, las redes sociales están normalizando los tatuajes, presionando para que no estén tan mal vistos en algunos sectores.
Las empresas que más han avanzado en esto son empresas del mundo artístico y compañías digitales. En este caso, se suelen permitir todo tipo de tatuajes, incluso si son visibles, señalando que la apariencia no determina la productividad de la persona.
Además, hay personas de edades más maduras que no están en contra de los tatuajes, ya que no solamente los millenials tratan de acabar con estos estereotipos. De hecho, hay proyectos y campañas donde se muestran a personas tatuadas con trabajos de alta cualificación, indicando que los tatuajes no te hacen menos profesional.
Otras campañas muestran los tatuajes que las personas ocultan en el trabajo, mostrando la problemática antes descrita de los tatuajes visibles. Con estas iniciativas se pretende incentivar a las empresas a no discriminar a los tatuados, tratándolos igual que a los demás. Por lo que parece, se va consiguiendo poco a poco, aunque aún queda un largo camino por recorrer.