La tecnología como ayuda para tener una finanza personal estable

Beneficios de la tecnología en las finanzas

La tecnología como ayuda para tener una finanza personal estable

Beneficios de la tecnología en las finanzas

En la actualidad, es lógico pensar que la tecnología forma parte de nuestras vidas, y que incluso es fundamental en muchos aspectos de las mismas. Esto se debe a que el mundo entero, en muchos ámbitos se rige por los avances tecnológicos, que hacen que tengamos un estilo de vida mucho más cómodo, más fácil y en el que se pueden lograr más cosas en mucho menos tiempo. Pero esa parte positiva tiene también una contraparte por exceso de información y la necesidad de filtrarla adecuadamente.

Entre las áreas que han sido influenciadas por la tecnología se encuentran las finanzas. Nunca antes fue tan sencillo aprender sobre finanzas personales ni se tuvieron tantos recursos a disposición. Consultar el estado de las cuentas bancarias, revisar los precios de los productos que necesitamos, ojear los movimientos de los mercados internacionales. Todas estas y muchas otras acciones son posibles de una forma inmediata, gracias la tecnología. Es por este motivo que merece la pena informarse cada vez más acerca de este mundo tan fascinante para posteriormente adaptarse a él.

Pero, ¿se puede sacar provecho de las nuevas tecnologías para optimizar de la mejor forma posible tus finanzas personales? Eso es precisamente lo que queremos comentarte y, sobre todo, poner en valor lo rápido que ha cambiado el mundo y algunos de los gestos cotidianos que haces hoy y que eran impensables hace dos décadas.

Pagos de impuestos y otros tipos de servicios

Esta es una de las ventajas más considerables de la tecnología. Aunque todavía queda mucho por mejorar, anterior se debía invertir demasiado tiempo y energía en realizar trámites, que a su vez resultaban bastante tediosos. Gracias especialmente a Internet y la democratización de los ordenadores ha sido posible que esto cambie de manera importante y sea mucho más simple, y sin tener que salir de casa perdiendo tiempo y dinero en desplazamientos.

La luz, el agua, y muchos otros servicios, que antes representaban un tremendo dolor de cabeza para algunos, hoy en día son mucho más fáciles de gestionar. De hecho, se puede consultar el consumo, así como hacer cambios en la tarifa a través de los espacio clientes que las compañías ponen a disposición del usuario en Internet. Esto contribuye positivamente con la economía, tanto con la personal como la de un país, debido a que permite mantener servicios básicos de una forma mucho más sencilla.

Una comunicación mucho más efectiva

Además de que se pueden realizar pagos por medio de muchas aplicaciones, gracias a los aparatos tecnológicos también puede haber una comunicación mucho más directa y efectiva. Dependiendo de la generación que seas, es bastante probable que las cartas escritas a mano y enviadas por correo a amigos ni siquiera hayan sido un método de comunicación para ti.

La comunicación es clave para cualquier negocio, tanto para las relaciones entre colegas, trabajadores de una misma empresa, entre otras similares, como para las relaciones que deben existir entre una compañía y sus clientes. Esto también es bastante positivo para las finanzas personales, ya que tener la información en tiempo real ayuda de manera importante a planificarse y a conseguir incrementar las posibilidades de ahorro. También cabe señalar que las devoluciones en el ámbito del consumidor han mejorado notablemente, en gran medida por esta mejora en la comunicación.

La educación financiera también se ha ampliado mucho más gracias a la tecnología

La educación financiera es fundamental para el desarrollo de la economía de cualquier persona. Gracias a Internet, el acceso a ella se ha vuelto accesible para todos.  Con sólo un móvil y una buena conexión a Internet se puede tener acceso a una gran cantidad de conocimientos en cuanto a fórmulas de ahorro, de gestión de los ingresos, o incluso cursos para obtener dinero extra con actividades online.

Anteriormente, cuando no estábamos en lo que se denomina como la era digital, era mucho más complicado conseguir información, la mayor parte en libros especializados a los que no se tenía acceso universal. Lo mismo ocurría con conferencias, charlas y cursos sobre el tema, que no siempre se impartían cerca del domicilio.  Libros en formato PDF y descargables, clases con vídeo o podcast sobre finanzas son solo algunas de las alternativas a tu alcance con solo una conexión de Internet.

Y si quieres algo más específico, hay aplicaciones diseñadas exclusivamente para las finanzas personales

A todo esto hay que sumar que se han lanzado al mercado un sinfín de opciones simplificadas que permiten el control de las finanzas personales. Por ejemplo, Fintonic, aunque últimamente la mayor parte de las entidades bancarias cuentan con un espacio cliente en el que añadir todos los datos o conectar todas las entidades para hacer un seguimiento constante de la información relacionada con el dinero. Apostar por alguna de ellas supone un mayor control, sobre todo en un momento en el que los pagos en efectivo han caído en picado y resulta mucho más tentador acabar gastando de más con tarjeta.