Cuáles son los activos y pasivos financieros

Cuáles son los activos y pasivos financieros

Cuáles son los activos y pasivos financieros

Tener claro, cuáles son los activos y pasivos financieros, te ahorrará unos cuantos dolores de cabeza y, además, te permitirá ordenar tus finanzas de tu empresa e, incluso, las personales.

No saber distinguir unos de otros, afecta de manera principal a los emprendedores, pues, el no conocer estos conceptos, lleva a tomar malas decisiones que, al final, afectan la rentabilidad del negocio que se está empezando.

Lo mismo ocurre a nivel personal. ¿Qué tan beneficioso resulta ahorrar?, ¿tener una casa propia es un pasivo o un activo?, ¿guardar el dinero en los bancos es mejor que invertirlo?

Estas son algunas de las preguntas que debemos hacernos para saber si vamos por el camino correcto con nuestro dinero o, por el contrario, estamos poniendo en riesgo el capital.

Como sabemos que este tema te está interesando, vamos a ayudarte a aclarar todas las dudas que tengas al respecto para que, de ahora en adelante, puedas diferenciar los activos de los pasivos financieros y comiences a manejar de una mejor manera tu economía.

¿Qué son activos financieros y pasivos financieros?

Para muchas personas, diferenciar estos términos, puede resultar algo complicado y hasta fastidioso, pero es necesario conocerlos.

Para el autor de «Padre Rico, Padre Pobre», Robert Kiyosaki, «la gran diferencia entre los ricos y los pobres es la relación que tienen con activos y pasivos».

Esta afirmación de Kiyosaki hace referencia a la forma de manejar el dinero de las personas con mayor solvencia económica y de las personas con menos dinero, enfatizando sobre la importancia de adquirir activos que generen ingresos en lugar de pasivos que solo generen gastos.

Ahora bien, vamos a ayudarte a comprender mejor estos dos conceptos.

En el caso de los activos, son instrumentos o productos que tienen un valor económico, pudiendo ser comprados o vendidos en los mercados financieros para generar algún tipo de rentabilidad a través de intereses, dividendos o ganancias de capital.

Por su parte, los pasivos financieros son obligaciones que una persona o entidad adquiere para ser pagados a futuro, ya sea en forma de financiamiento para poder desarrollar sus actividades, una hipoteca o las tarjetas de crédito.

En palabras de Robert Kiyosaki, «un activo es algo que nos genera ingresos, y un pasivo lo que nos genera gastos».

¿Cuál es la diferencia entre productos activos y productos pasivos?

Se trata de conceptos distintos que van a depender de su contexto y de su intención de compra.

En este sentido, cuando nos referimos a productos activos, estamos hablando de todos aquellos instrumentos financieros que adquirimos con la intención de obtener ingresos a través de su apreciación en valor o por los flujos de efectivo que generan.

Estas pueden ser acciones en una empresa, fondos de inversión o bienes raíces.

Aunque suelen ser más riesgosos y volátiles que los productos pasivos, pueden producir un mayor rendimiento a largo plazo.

En el caso de los productos pasivos, estos se compran con el objetivo de generar ingresos a través de su interés o dividendos, sin una intención de venta o apreciación en el valor del activo.

Es el caso de los bonos, los depósitos a plazo fijo o las cuentas de ahorro. Los productos pasivos son bastante menos riesgosos que los activos, pero generar un rendimiento mucho menor a corto, mediano y largo plazo.

Por lo general, los productos pasivos se utilizan para mantener el capital, sin riesgo a perderlo.

¿Tener pasivos financieros es malo?

Contar con un pasivo financiero, a pesar de todo lo que este genera, no es del todo malo, pero si se debe ser muy cuidadoso a la hora de asumir un compromiso, asegurándote de tener la suficiente liquidez monetaria para cumplir con los pagos a futuro.

Optar por un pasivo financiero, en muchos casos, resulta necesario para financiar inversiones o proyectos dentro de la empresa o adquirir bienes y propiedades que mejoren tu calidad de vida y la de tu familia.

Sin embargo, cuando decimos que debes ser muy cuidadoso, es porque tener muchos pasivos financieros o no poder pagarlos a tiempo genera mayores problemas y afectar tu tranquilidad económica, pues, como lo hemos dicho a lo largo de este artículo, los pasivos financieros implican obligaciones de pago en el futuro.

Al igual que en los activos financieros, en los pasivos también todo suma.

Así que entre más compromisos de pago tengas, serán más los ingresos que tendrás que producir para hacer frente a las obligaciones financieras.

No hacerlo llevará a un incumplimiento de pago que acarreará penalizaciones, multas e, incluso, el embargo de tus bienes.

Tener pasivos financieros no es malo, solo debes estar bien informado sobre tu nivel de endeudamiento, las cuotas, los plazos para pagar y, sobre todo, tener una fuente de ingresos estable, confiable y suficiente para cumplir con las obligaciones adquiridas.

Ejemplos de activos y pasivos financieros

Para que ya no te queden dudas sobre lo que son activos y pasivos financieros, aquí tienes algunos ejemplos que, de seguro, te ayudarán a diferenciarlos de una mejor manera.

En el caso de los activos, debes recordar que de estos se espera que tengan un rendimiento a futuro a través de un valor monetario representado, en su mayoría, por una inversión. Estos pueden ser:

  • La adquisición de materias primas
  • Deudas por cobrar a clientes
  • Acciones o participaciones en empresas
  • Bonos de deuda emitidos por una empresa o por el gobierno y que te entregan beneficios por los intereses cobrados
  • Fondos mutuos, una forma de inversión colectiva que dará ganancias en función de la cantidad de dinero que hayas invertido
  • Dinero en efectivo que puedes cambiar por bienes o servicios
  • Las patentes también son consideradas como activos intangibles, pues, a través de los derechos de propiedad intelectual sobre una invención o proceso, entregan rentabilidad a quien la posee por un periodo de tiempo determinado.

En el caso de los pasivos, algunos ejemplos son:

  • Las cuentas por pagar a proveedores o clientes
  • Deudas a corto plazo. Estas deben ser cubiertas en un periodo de un año o menos
  • Deudas a largo plazo como hipotecas, préstamos bancarios o bonos en los que te dan más de un año para pagar
  • Obligaciones laborales pendientes. Esto incluye sueldos y salarios, bonificaciones y pensiones
  • Impuestos diferidos
  • Cualquier otra obligación financiera que la persona o empresa adquiera con terceros y que deban ser pagadas en el futuro.

Al conocer cuáles son los activos y pasivos financieros, podrás detectar donde están los problemas con tu presupuesto, para así corregirlos y comenzar a hacer lo correcto con tu dinero y no afectar ni poner en riesgo tu capacidad ni solvencia económica.