Nicaragua: Catarina y la Laguna de Apoyo

Laguna de Apoyo

Laguna de Apoyo

Laguna de Apoyo

Nicaragua es otro de los países que se pueden visitar en América Latina: conocido como la 'Tierra de Lagos y Volcanes', destaca por sus paisajes y por el sinfín de posibilidades de senderismo, aventura y turismo, para disfrutar de unas vacaciones entre lo más vívido de la naturaleza.
Tanto la vegetación como la fauna de este país son muy variadas, especies que se pueden ir observando en distintos espacios protegidos o, incluso, cerca de Managua, su capital, se puede encontrar el Zoológico Nacional, que forma parte del corredor turístico del país, en el kilómetro 16 de la carretera de Masaya, y que desde 1978 conserva cantidad de animales, algunos de ellos autóctonos, y entre los que se cuentan mamíferos, aves y reptiles.
Dentro de este lugar también hay sectores verdes, un área para hacer pic nic, salón educativo sobre el medio ambiente y un mariposario y orquideario, en el que no sólo se pueden tomar muy bonitas y coloridas fotografías, por cierto.
Sin embargo, en esta ocasión comentaremos sobre otro punto para visitar, a sólo unos 45 kilómetros al sur de Managua, Catarina. Se trata de un sitio agradable y tranquilo donde no deberás dejar de ir a conocer el Mirador de Catarina, un paseo con vistas a la Laguna de Apoyo, y con varios restaurantes y lugares donde tomar o comer algo, así como con tiendas de recuerdos y regalos para llevarte alguna artesanía de Guatemala.
Justamente, una buena opción de senderismo es bajar la Laguna de Apoyo y acceder a sus aguas milenarias. Son muchos los que llegan a estas tierras para atravesar las áreas boscosas de las laderas y descender a la laguna (desde el Mirador de Catarina), una actividad muy buscada por los locales y visitantes.
En el interior hay una reserva, e incluso se pueden encontrar hoteles que han incorporado el servicio de guías para paseos y giras cortas por el bosque. La práctica de senderismo permitirá oír a los animales de la zona, como son los mongos congos, o incluso verlos, además de avistar una gran variedad de aves.
Una vez se baja la Laguna, uno se encuentra con una playa de arenas oscuras, con piedras redondeadas. Si bien es posible darse un baño en estas aguas, se suele recomendar hacer con mucho cuidado, ya que al estar conformada sobre un cráter puede tener zonas muy profundas.
La laguna de Apoyo se remonta a casi 23.000 años atrás, y habría surgido tras una explosión volcánica que marcó un hoyo de seis kilómetros de diámetro que, con el paso del tiempo, se fue llenando por la afluencia de aguas subterráneas y de las mismas lluvias.
Finalmente, vale destacar que en el interior de la reserva de esta laguna se han encontrado huellas de culturas indígenas, por lo que se podrán observar petroglifos y símbolos, que se encontraron donde había instrumentos funerarios.
Foto Wikimedia