La historia de la Sirenita de Copenhague

La legendaria historia de la Sirenita se desarrolla en Copenhague, una bella ciudad y la más grande de Dinamarca. Allí se puede visitar la estatua y conocer mas profundamente su historia. La mejor forma de hacerlo es reservando un buen hotel en Copenhague.

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Foto. Estatua de la Sirenita: www.viajero.blogalia.com

Cuenta la historia que los hombres que andaban por el Mar Báltico, quienes se veían encantados por los cantos de las sirenas. Así fue que, en la ciudad de Dinamarca, un simple pescador se vio embrujado por el hermoso cantar de una sirena.
La leyenda cuenta que aquella sirenita prefirió poseer aspecto de mujer para conquistar el amor del príncipe del cual ella también se había enamorado, antes que poseer la inmortalidad que por su condición de sirena tenía.


Esta historia, se ha convertido en mito al transmitirse por tradición oral a lo largo de muchas generaciones. Hasta que en 1837, Hans Christian Andersen escribió el cuento “La Sirenita”, este escritor, a través de todos sus cuentos, ejerció una influencia notable en la literatura universal y sigue haciéndolo; es el relato que él escribió de La Sirenita el que todos conocemos y estamos acostumbrados a leer o escuchar, también se han realizado varias películas y hasta algunas obras teatrales, en muchas de sus versiones se cambia o simplifica un poco el contenido del cuento original, para versiones mas infantiles como las que realiza la empresa Walt Disney. Andersen denota una mayor importancia sobre la voluntad de La Sirenita, sobre el hecho de decidir ella misma de su destino. Es la Sirenita misma, la que quiere convertirse en ser humano, para tener un alma, es ella misma la que decide ir a ver a una bruja, quien le propone una elección, y al final es la Sirenita en persona que decide morir cuando puede salvarse, pues es dueña de su persona. Este cuento tuvo como intensión al ser escrito que sea un cuento infantil, sin embargo muchas veces resulta ser un tanto difícil de entender para ellos. Los niños no logran comprender en todo momento el sentido profundo de la historia, pero suele ser igualmente una historia que a los más pequeños encanta y que vale la pena contarles, sin embargo también puede recomendarse para la lectura de gente más grande.
Carl Jacobsen le encargó a Edgar Eriksen que realice la escultura de La Sirenita. Así fue que en el año 1913 Eriksen realizó la escultura, quiso que su fuente de inspiración fuese la famosa bailarina del Ballet Real danés Ellen Price, pero ésta se resistió a posar desnuda, por eso Eriksen tuvo que convencer a su esposa para que le sirva de modelo.
El resultado de la escultura que realizó Eriksen, muestra el gusto danés por las líneas y formas simples. El material que predomina es el bronce fundido. Tiene grandes dimensiones, pesa 175 kilogramos y mide1, 25 metros. Sin embargo, al verla de cerca no da la sensación de ser tan grande porque contrasta con la inmensidad del mar y de los barcos cargueros que pasan por la bahía.
Finalmente el 23 de Agosto de ese mismo año se colocó la estatua en la bahía del puerto, a la entrada del Mar Báltico, sobre una base de piedras.
La Sirenita, también llamada “La pequeña señora del mar”, a lo largo de los años se convirtió en un punto central de reunión para todos los hombres del mar que se encontraban navegando. Todos ellos peregrinaban por allí y visitaban la escultura de la Sirenita con el sentido de confesar sus infidelidades durante sus viajes, y de aliviar su conciencia.
Esta escultura danesa ha sufrido varios maltratos, en distintas ocasiones fue decapitada, manchada con pintura roja, arrancada de su base de piedras, todas estas acciones cometidas por aquellos que no aceptan su historia y no comparten la idea de que La Sirenita sea un símbolo de Copenhague.
Para ser más exactos el primer ataque que la escultura recibió fue el 23 de abril de 1963, cuando fue cubierta de pintura roja; al siguiente año fue decapitada; el 15 de junio de 1976 fue cubierta nuevamente de pintura roja; el 22 de julio de 1984 le fue arrancado el brazo derecho; el 5 de agosto de 1991 intentaron cortarle de nuevo la cabeza; de nuevo el 6 de enero de 1998 volvió a ser decapitada.
El último ataque que sufrió la estatua de La Sirenita fue el 10 de septiembre de 2002, cuando fue arrancada de su pedestal y arrojada al agua. La escultura el 23 de Agosto del 2003 cumplió 90 años de haber sido expuesta por primera vez. A pesar de todos los maltratos recibidos, siempre fue posible volver a reconstruir las partes dañadas, ya que está hecha de bronce y se conservan moldes de todas las partes de su cuerpo.
Es el símbolo más querido de la capital danesa y la más visitada y retratada por todos los visitantes nacionales y extranjeros.