Las luces y sombras de la otra Copa Davis

Mucho se ha hablado de las luces y sombras de la reciente Copa Davis by Rakuten disputada en Madrid. Del acierto de renovar un formato que estaba caduco reuniendo en una fase final a todos los países con el objeto de que los mejores jugadores del mundo puedan estar a disposición de sus equipos. Y de la falta de planificación que hizo que terminaran algunas eliminatorias en días laborables…¡pasadas las 4 de la mañana! Si al público español se le hacía tarde, imagínense a los aficionados que pretendían seguirlo por televisión desde otros países…

Pero además, hay que destacar otros aspectos que resultaron llamativos y que se deben mejorar o repetir para próximas ediciones. Al menos para la siguiente, porque Madrid está confirmada para el año que viene.

A mejorar:

Más tiempo, varias sedes o sin ventajas tras el deuce: Obviamente, el mayor problema a solucionar es el de terminar con las jornadas maratonianas. Y para ello hay tres opciones. Alargar el torneo de una a dos semanas, emplear varias sedes como ya se empieza a rumorear (el WiZink Center sería una gran alternativa, es garantía de éxito, sólo hay que recordar la Supercopa de fútbol sala o pensar en la sección de baloncesto del Real Madrid) o que el tenista que se lleve el primer punto tras el deuce se adjudique el juego, tal y como se probó en el Next Gen ATP Finals, y acorta sobremanera la duración de los partidos.

Conocer qué jugadores van a saltar a la pista: Resulta poco motivador que el público acuda al tenis sin saber qué partido va a ver… “Canadá-Italia…Serbia-Japón…” Las selecciones deben verse obligadas a dar con suficiente antelación los nombres de los jugadores de los respectivos encuentros, también para que los medios los puedan difundir y publicitar convenientemente. Porque el público acudía a la Caja Mágica sin saber quién jugaba, en ocasiones se enteraba pocos minutos antes de los contendientes, y algunas veces con la desilusión correspondiente.

Entradas para escuelas y colegios: La escena de la Pista Central semivacía el día de la inauguración. O la de las gradas también vacías en los partidos que acababan de madrugada, sólo con técnicos y periodistas -atracados a la salida- hacían una publicidad dañina del evento. Para próximas ediciones el Grupo Kosmos debe imitar al Mutua Madrid Open, que en todas y cada una de las jornadas matinales atrae a colegios y escuelas de tenis con invitaciones o precios populares para llenar sus gradas.

A la Davis le salvó España y los ‘Nadalistas’: ¿Se imaginan ustedes lo que habría pasado si España hubiera sido eliminada en la fase de grupos? ¿Y una final Canadá-Rusia? No nos engañemos. En España no tenemos la cultura tenística de otros países. Estamos disfrutando de un momento histórico y de Nadal. Pero cuando no juega Rafa, las gradas e incluso algunos palcos están vacíos. Y si no juega España, para qué vamos a hablar. Se vacían hasta los palcos que atraen al público por el catering de gañote.

¿Saben que horas antes de las semifinales podían comprarse entradas en la reventa oficial de stubhub por debajo de su precio nominal, algunas de ellas de palcos? Igual sucedía con la reventa de viagogo. Y lo mismo pasó con la final. Menos mal al menos que nos modernizamos en algo y ya no tenemos que recurrir sólo a milanuncios porque habrían quedado más asientos vacíos… Un consejo a los organizadores: regalen un cupo de entradas a las embajadas de cada país participante en cada eliminatoria. Además de garantizarse público, su afición dará colorido a las gradas.

Revisar la visibilidad de todas las ubicaciones: Cualquier detalle a mejorar, mejórenlo. ¿Cómo es posible que desde numerosas butacas los altavoces taparan las pantallas que mostraban las reclamaciones del ‘ojo de halcón’? ¡Tapaban justo el bote de la bola! En el Mutua Madrid Open la organización soluciona este problema multiplicando las pantallas, situando además de las frontales, otras en las esquinas, pero en la Copa Davis, éstas no existían. Un gradito menos o dos en la calefacción también serían de agradecer.

A repetir:

Instalaciones para jugadores: Si hemos oído quejas de los jugadores respecto a los horarios, es justo reconocer que varios tenistas como Murray han elogiado a la organización por haber ofrecido unas instalaciones “magníficas” a los jugadores. Y que estos han podido competir a gusto, descansar y entrenarse en buenas condiciones en las pistas adyacentes con buena organización.

Schuttle hasta el Metro: Gran sorpresa positiva la de salir a última hora -y más si está lloviendo- y encontrar un autobús privado gratuito en la puerta que en tres minutos te traslada al Metro. Igualmente, un stand de Cabify facilitaba descuentos de esta compañía y te informaba del lugar de recogida…Sólo faltaba el acuerdo correspondiente con MyTaxi, aunque la parada de taxis también está a muy pocos metros de la salida.

Numeración nueva: Por vez primera nadie en la Pista Central me preguntó que cuál era el número del asiento porque no lo veía. El porqué era muy claro. Al margen de los números ‘escondidos’ en las sillas de la Caja Mágica, los asientos estaban renumerados de forma clara y fácilmente identificables en la parte superior de cada uno de ellos.

Entradas por reciclaje: La campaña de regalar entradas para la fase de grupos en la campaña de reciclaje fue una idea positiva no sólo por atraer público a las pistas los primeros días del evento sino porque esta iniciativa puso la Davis en el mapa a nivel publicitario, de cara a los medios y a los aficionados, a coste cero.

En España lo que se regala o se ofrece a un precio económico, triunfa. Que se lo digan a los encargados de repartir banderitas de papel para animar a los países en los exteriores de las pistas. ¡Se las quitaban de las manos! “¿Son gratis? ¡Pues dame! ¿De quién? ¡Da igual!”, parecían decir algunos, orgullosos de llevarse bajo el brazo a casa media ONU…