El Barça comienza a dar señales preocupantes

Que el Barça es uno de los mejores equipos del mundo es más que evidente. Tiene una delantera increíble y un centro del campo de ensueño, pero lleva unos partidos en el que le estoy viendo un poco conformista, por no decir holgazán.

El problema es que cuando el Barça se encuentra en el camino con un gran bloque, este pasado sábado el Real Madrid (1-2) y la anterior jornada el Villarreal (2-2), no le vale con jugar andando como hace muchas veces. Ya contra el Arsenal (en la vuelta de la Champions), a pesar de ganar 3-1, los azulgrana pasaron por momentos complicados, pero la pegada les salvó.

Me acuerdo también de dos partidos de Liga fuera de casa, ante equipos teóricamente inferiores como el Levante (0-2) y Las Palmas (1-2) en los que los de Luis Enrique vencieron sin convencer. Ahora no ha sucedido lo mismo, más que nada porque los de Zidane no son ninguno de los conjuntos anteriores, con todo el respeto para los mismos, pero insisto que el Barça lleva dando señales preocupantes desde hace un tiempo.

El caso es que los culés debatían el viernes con chulería sobre los goles que le iban a caer al eterno rival y acabaron el sábado en la lona, en el ‘homenaje’ a Johan Cruyff, dando una mala sensación al público que se dejó parte la nómina en un partido que esperaban fuese una fiesta. Mucha posesión, mucho toque, pero poco más.

Repito, el Barça es un excelente equipo, pero como se duerma en los laureles y empiece a creer que solo con la calidad se ganan todos los partidos se puede llevar un buen golpe. Se le han esfumado cinco puntos en dos jornadas y este martes de Champions llega el Atlético al Camp Nou, que no es precisamente el rival perfecto para redimirse y que viene de meter cinco al Betis en el Calderón. Eliminatoria complicada.

En el último precedente entre ambos, el Barça lo pasó realmente mal en Liga para ganar 2-1 a un Atlético que jugó con 10 una buena parte del partido. El sábado contra el Madrid jugaron con uno más los últimos minutos y parecía todo lo contrario. El equipo se estancó tras el gol de Piqué y no hubo ni una sola respuesta al tanto de Benzema, no se sabe si por cansancio, actitud o las dos cosas.  

A día de hoy, el conjunto blaugrana me está empezando a recordar al Madrid que se vino abajo tras ganar el Mundialito de Clubes, pero esto es fútbol, sensaciones, estados de ánimo que cambian de un día a otro, y lo que hoy es blanco, mañana es negro. Solo hay que recordar como llegaban al clásico unos y otros y como empezaron estos dos equipos la temporada anterior en la que el Barça consiguió el triplete. Ahora en Madrid sale el sol y a Barcelona llegan oscuros nubarrones, por ahora sin tormenta.

Twitter: @turocaim