Jugadores por encima del bien y del mal

Voy a defender a Rafa Benítez aunque en estos momentos resulte impopular y a pesar de que no comparto algunas de sus decisiones del pasado sábado ante el Barça.

Se equivocó para mi gusto sacando a Benzema, que creo que es indiscutible en el once cuando está bien (pero que no lo estaba) y traicionó sus principios dejando en el banquillo a Casemiro, que es probablemente el que con más razón se había ganado el derecho de ser titular ante el eterno rival,  pero ¿es el principal culpable de lo ocurrido? Rotundamente no, y eso que para mi hoy por hoy en este equipo solo hay cuatro jugadores indiscutibles: Keylor, Varane, Casemiro y Modric. 

Me parto de risa cuando escucho a algunos aficionados decir que lo mejor es que vuelva Ancelotti, olvidándose que con él hace menos de un año se perdió de forma estrepitosa 4-0 en el Calderón y se estuvo a punto de rozar el ridículo contra el Schalke en el Bernabéu en los octavos de la Champions. En esos momentos fallaba algo y ahora también.

En esos dos partidos de la pasada temporada faltó lo mismo que el otro día ante los de Luis Enrique: cojones. Y no es ninguna grosería, es la pura verdad. Se puede perder ante el Barça, pero hay dos formas de hacerlo, haciendo el ridículo o no rindiéndose jamás (que es lo que exige jugar en el Real Madrid). Los jugadores eligieron la primera opción y aunque no quede políticamente correcto decirlo lo único ‘con sangre’ fue la patada de Isco a Neymar. Porque un 0-4, que pudo ser 0-5 o 0-6, no es solo un problema táctico…

He dicho que iba a defender a Rafa Benítez, y por ahora lo seguiré haciendo, pero eso cambiará si veo que continúan jugando jugadores que tienen la cabeza más fuera que dentro del campo y si juegan los que más nombre tienen y no los que mejor están ni más méritos hacen por jugar. En su mano está el cambiarlo, aunque sea complicado, y para ello ha de contar con la ayuda de Florentino Pérez, que hasta ahora ha sido el presidente más blando del mundo en eso de ‘castigar a los jugadores’.

Hoy en Twitter, gracias a @musicoloko7, he vuelto a leer parte del extracto de una entrevista de Arbeloa el año pasado en ‘Jot Down’, en la que hablaba los tiempos en los que estaba Camacho en el banquillo. Al entrenador de Cieza se le ocurrió dejar en un partido de Champions a Figo y a Beckham fuera del once. Al siguiente dejó a Raúl, Owen y Beckham sin jugar.  “Ya antes, en la charla previa al partido, había una tensión tremenda. Dejó en el banquillo a Beckham y a Raúl. ‘¡Ahora id a hablar con vuestros amiguitos de la prensa’, gritaba después de dar la alineación. Y uno se reía. ‘¡Sí, sí, ríete!’. Yo pensaba: ‘Joder, estos tíos están por encima del bien y el mal'” señalaba Arbeloa. Todos sabemos como acabó Camacho…

Y esa última frase del defensa (o la de “presi, o Mou o nosotros“) sirve de resumen para explicar lo que pasa en el Madrid. Sin citar a ningún jugador en concreto, ¿podrá Benítez dejar en el banquillo a las vacas sagradas sin que eso signifique su sentencia de muerte? En el Real Madrid no hay ningún jugador por encima del escudo, pero parece que eso a muchos se les ha olvidado. Y si se les olvida eso no se les puede pedir que se dejen el alma en el campo. Es hora de poner orden y dar un golpe en la mesa. Y quién proteste o llore y/o no piense que el Real Madrid es la cima en el mundo del fútbol ya sabe donde está la puerta…

Twitter: @turocaim