¿Ancelotti o Klopp?

Créanme que no lo hacemos a propósito, pero Arturo Carretero y yo volvemos a disentir sobre el entrenador más adecuado para el Real Madrid. Él apuesta por Klopp. Y yo considero que debería continuar Ancelotti.

Un margen de confianza para Ancelotti, por Victor L. Abajo

Ancelotti va a cerrar con fracaso su segundo año en el Real Madrid, pero merece un margen de error. Devolvió la paz social al club tras la convulsa era mourinhista –aún quedan rescoldos en la obsesión por hacerle a Casillas la vida imposible-, ganó en su primera temporada la Champions y la Copa del Rey y es un técnico laureado, experimentado y que mantiene una buena relación con sus jugadores.

La simpleza de cambiar al entrenador cuando hay un momento de crisis termina resultando contraproducente, sobre todo si no se analiza si él ha sido o no el único responsable de cerrar el año en blanco, o mejor dicho, con la Supercopa de Europa y el Mundial de clubes como únicas conquistas de esta campaña.

El Madrid no quiso fichar a Agüero o Falcao como recambio de Benzema (“tener dos grandes delanteros no es bueno porque no pueden jugar a los dos, y crea malestar”, dijo en su día Florentino Pérez) y Benzema –como podía ocurrir- se ha lesionado en el momento clave de la temporada. Mientras el Barça fichaba al mejor ‘9’ del mundo, el club madridista firmaba la cesión de Chicharito, un futbolista honrado y que será recordado con cariño porque lo ha dado todo pero que no tiene el nivel necesario para el club que aspira a dominar el fútbol mundial.

En una operación más que extraña, el Real Madrid abrió la puerta de salida a última hora a Xabi Alonso cuando había cedido al Oporto a Casemiro, y Modric ha entrado en la enfermería cuando más le necesitaba el equipo. La solución de Sergio Ramos como mediocentro le salió mal en Turín, pero en la eliminatoria ante el Atlético en Champions fue una de las claves de la victoria. Los que a posteriori hablan de que debería haber jugado éste o aquel, ¿lo dijeron también antes del partido?

¿Hubieran ellos puesto a Illarramendi, Khedira o Lucas Silva en los partido trascendentales? Ninguno de los tres ha dado la talla, aunque el Real Madrid haya impedido la salida del exrealista en invierno cuando podría recuperar parte de lo que costó .

Dos casos, a mi entender decisivos, derivados de lesiones de jugadores que no tenían sustitutos porque la dirección deportiva -que acaba de gastarse un dineral en un lateral derecho, cuando tiene hasta tres de buen nivel- o la dirección del club decidió no reforzar esas posiciones.

Hay que rotar sí, pero cuando los suplentes sean merecedores de disputar más minutos. Y hay que contar con la cantera sí, pero cuando los jóvenes echen las puertas abajo del primer equipo, y no cuando son incapaces ni de disputar el play off de ascenso ¡en Segunda B! La Quinta del Buitre y otras generaciones del Castilla fueron punteros en Segunda A, pero ¿cómo se va a apostar en el primer equipo por unos jugadores que tienen el Castilla en la mitad de la tabla del grupo 2 de Segunda B? Supongo que no será culpa de Ancelotti. Ni de Casillas…

A este respecto, sería de locos si como algunos afirman, Zidane es el elegido habida cuenta de sus méritos hasta el momento como entrenador. Si se valora su historial futbolístico, ¿Por qué no le hace el Madrid una oferta a Pelé para su banquillo.

Ancelotti, este Ancelotti, es el mismo que dirigía en diciembre al Real Madrid en su récord de victorias, al que jugaba tan bonito, al que con la precipitación y la desmemoria de siempre muchos calificaban como “el mejor Madrid de la historia” y a Cristiano Ronaldo “el mejor futbolista de todos los tiempos”, aprovechando el bajón temporal de Messi y olvidando a Pelé, Di Stéfano y Maradona, entre otros. Y Ancelotti, este Ancelotti, es el mismo que el año pasado ganó la Champions. ¿Qué se ganó in extremis? También se han perdido las semifinales de este año sin merecerlo, o no se pudo ganar al Valencia con tres postes y un penalti fallado.

Resulta que ahora hay que convertirlo en cabeza de turco, cuando en el panorama internacional no hay nadie mejor que él. No se puede entregar el equipo a Zidane sólo porque fuera un gran jugador, Emery, de los mejores a nivel táctico, podría no tener en el Madrid la ‘carta blanca’ que disfruta en otros clubes para ‘sentar’ en el banquillo al que considere cuando considere, lo mismo le sucedería a Benítez… ¿Y Klopp? ¿Pero quién es Klopp? ¿Con quién ha empatado? Que es carismático, sale en la tele anunciando coches y vendería muchas camisetas –figuradamente-, de acuerdo, pero sólo hay que mirar la clasificación de la Bundesliga para ver que tiene al Borussia Dortmund ¡séptimo! ¿Cuántos títulos ha ganado? Ninguno.

Ancelotti ha acertado en ocasiones y en otras ha podido errar, reaccionar en algunos partidos tarde con los cambios o haber dado menos oportunidades de las necesarias a algún futbolista de forma puntual, pero señalarle como culpable y destituirlo sin analizar las causas del fracaso y sin recordar su trabajo hasta el momento sería un error.

Klopp debe ser el sustituto de Ancelotti, por Arturo Carretero

Ancelotti ha terminado su ciclo en el Madrid. A pesar de ganar la décima, ya dije que no me gustaba y ahora que el equipo ha sido eliminado por la Juve sigo en mis trece. Le falta el carácter necesario entre otras cosas para saber reaccionar a tiempo cuando las cosas no marchan bien, transmitir a los futbolistas la mala leche que en algunas ocasiones hace falta para ganar los partidos y, no menos importante, tomar decisiones que afectan a sus 'vacas sagradas'. Por no hablar del tema de dosificar a los titulares...

Ante el equipo italiano volvió a demostrar la pachorra que tiene, al más puro estilo de Del Bosque, de pie en la banda, mascando chicle y mirando con cara de cordero degollado a sus futbolistas.

A estas alturas, sin Copa, sin Champions y con la Liga casi imposible, habría que analizar mil cosas, pero la más destacable, es que este equipo era una maravilla antes de Navidades y tras el Mundialito ha ido cuesta abajo. ¿Por qué?

La causa fundamental del ‘desastre’ es que Ancelotti ha quemado el centro del campo haciendo imprescindibles a Kroos y a Modric, cuya lesión ha sido una pesadilla. Y en el equipo (aunque a algunos les cueste entenderlo) no debería haber nadie imprescindible. Los suplentes del Madrid deberían ser garantía más que suficiente para dar alternativa a los titulares. No estamos hablando de un equipo de barrio.

Illarra, Lucas Silva y Khedira (éste último tiene los días contados) han visto como Sergio Ramos jugaba en el centro del campo como acompañante de Kroos (¡y no ellos!) para sustituir al croata. ¿Cómo se explica eso? Y mientras, Casemiro haciendo una temporada más que notable en el Oporto. ¿Y los canteranos? ¿No iba a ser Ancelotti el entrenador que iba a dar oportunidades a los chavales? Se criticó a Mourinho por eso, pero el portugués apostaba muchísimo más por la cantera que el italiano.

Podríamos poner muchos más ejemplos de lo mal que lo ha hecho Ancelotti, como no dar ni una oportunidad (hasta que no quedó más remedio) a Chicharito, que se deja el alma cada vez que sale a jugar, no tener el valor de quitar a Casillas de la portería o no decirle a Cristiano que por favor deje tirar las faltas a otros (a pesar de ser uno de los mejores del mundo, Bale y otros las tiran mejor). Es cierto que el italiano ha calmado las aguas y que es como un padre para los jugadores, pero eso no sirve de nada si no se ganan títulos.

Ahora, tampoco hay que volverse locos, porque la mayoría de los jugadores del Madrid son más que validos para buscar el año que viene la undécima. Hay que hacer retoques y cambios, pero no demasiados. Lo fundamental pasa por echar a Ancelotti, darle las gracias, y ofrecer al nuevo inquilino del banquillo poder para que haga y deshaga lo que crea conveniente, además de transmitir a sus jugadores que hoy en el día en el futbol ya no solo se gana con calidad, porque que hace falta presión, hace falta esfuerzo y hay que correr (lo que hizo la Juventus en los dos partidos de la semifinal, a pesar de ser en teoría inferior) y que juega quien lo merece, independientemente del nombre y de su historia. Eso se echa de menos en el Bernabéu.

Y la solución no es otra que Jürgen Klopp, que deja el Borussia a final de temporada, un entrenador que comprende a la perfección que no hay ningún jugador por encima del Real Madrid. Y no, ahora no hay otro que me guste más que él para entrenar al Madrid. Hace falta carácter.