Cómo conseguir entradas para la final de la Champions y las mentiras sobre ellas

Es cierto que las entradas de la final de la Champions entre indios y vikingos baten récords en la reventa. Y que no hay mucha disponibilidad hotelera en Lisboa. Y que las localidades son en teoría nominativas. Pero los medios que dicen que las entradas más baratas valen miles de euros, o no quedan habitaciones en la capital portuguesa o que sólo los titulares de ellas podrán pasar al estadio mienten. O desinforman. No sé si mienten porque ‘vende’ mucho y así el reportaje parece más noticioso–como he visto este viernes en un programa deportivo televisivo a mediodía que hablaba de entradas a 67.000 euros y habitaciones de hotel a 7.000- o desinforman simplemente por estar indocumentados.

Vayamos por partes. Primero, el tema de las entradas. Les cuento. La organización de la UEFA para asignar localidades es una chapuza, similar a la chapuza organizativa de la Federación Española al separar en Valencia –final de la Copa del Rey- a las aficiones del Madrid y del Barça y luego organizar que los hinchas madridistas y azulgranas con entradas de lateral accedieran por la misma torre y estuvieran entremezclados como sardinas en lata a las puertas del estadio.

La UEFA ha vendido localidades a otras aficiones

A lo que vamos. Digo que el reparto de entradas es una chapuza porque la UEFA fomenta la reventa, aunque sea involuntariamente. Porque cada año, en la web oficial del organismo  (www.uefa.comcualquiera puede apuntarse en el mes de marzo, solicitar entradas –dos por persona- y participar en el sorteo, que se realiza ¡antes de que se conozcan los semifinalistas! Es decir, aficionados del Barça, el Bayern, el Dortmund, el Chelsea, el Real Madrid, el Atlético… unidos  a particulares que las piden por si les tocan y luego las pueden revender, se inscriben para optar a las localidades. De locos. ¿Por qué? Porque así puede ir repartiendo la UEFA –que por cierto no dice cuántas sortea- sus localidades ‘de gañote’ –o de pago- a sus compromisos.

Así que socios del Real Madrid y el Atlético se quedarán sin entrada para Lisboa y aficionados del Chelsea o del Bayern se pagarán las vacaciones a su costa con las que debían ser sus localidades. Encima, la UEFA tiene la desvergüenza de recordar que sólo el titular de la entrada podrá acceder al estadio, consciente de que su sistema provoca que casi un 90% de sus localidades ‘sorteadas’ vayan a ser utilizados por otro. A día de hoy, se sólo ha comprobado la identificación de las entradas en partidos en Italia, y por la legislación de aquel país.

En el caso de esta final de la Champions, en concreto, de las 65.000 localidades –de entre 70 y 390 euros- la UEFA sólo ha cedido a cada equipo 17.000, por lo que se quedó para compromisos y para el sorteo que ya realizó casi la mitad. Por tanto, si quiere usted ir a la final es casi más sencillo hacerlo a través de un ‘enchufe’ –político, empresario o con contactos con los clubes o Federaciones- que tenga acceso a una entrada en zona neutral que a través de uno de los clubes madrileños.

Las entradas del Real Madrid y los trucos para conseguirlas

El Real Madrid sorteará el próximo martes entre sus socios 12.000 entradas. Las cinco mil restantes  se las queda la entidad para sus compromisos (jugadores -50 cada uno-, directivos, peñistas, patrocinadores…). Algunos abonados –y más los euroabonados- critican que el sorteo sea entre todos los socios sin distinción cuando ellos han pagado su abono para toda la temporada europea y deberían tener preferencia. Decisión acertada o no, el caso es que las localidades se distribuyen de una forma cristalina, con un sorteo público ante notario, hecho que en otros tiempos -como con la final de Ámsterdam en el 98- no tenía lugar. ¿Cuál es el único requisito? Tener más de cinco años de edad. ¿Qué ocurre en la realidad? Que quien no tiene pensado acudir, deja su abono a un amigo, conocido, vecino… Y por eso, este viernes había ya 15.000 solicitudes –unos 45.000 socios apuntados- que querían optar a ella. Evidentemente, no todos los que se apuntan quieren ir.

Muchos están inscritos para aspirar a las entradas por tandas. Me inscribo el miércoles con mi carnet, el viernes con el de mi mujer, el domingo con el de un amigo y el martes siguiente con el de mi vecino y con esas cuatro solicitudes me garantizo ‘copar’ toda la numeración y que me toque una (en esta ocasión se necesitarían seis). Otros, lo hacen directamente para venderlas si son agraciados, ya que el precio mínimo de la entrada más barata –la de categoría inferior, 70 euros- en la reventa es en la actualidad de 700 euros. Es tal la locura, que los reventas ofrecen ya a socios del Real Madrid entre 100 y 150 euros por su carnet antes del sorteo. Así, con la estrategia que les hemos relatado, se garantizan una entrada para la final –un número premiado- con la compra antes del sorteo de seis carnets.

El reparto del Atlético varía respecto a ocasiones anteriores

El Atlético sí que dará prioridad a los abonados del ‘Abono Total’ –que tienen pagado el abono para la Liga, la Champions y la Copa- a la hora de recoger las entradas, o a la antigüedad como socio. El 6 de mayo, los socios entre el 1 y el 3.774 -sean o no abonados ‘totales’ y los ‘abonos totales’ con número hasta el 6.500 podrán recoger una entrada por persona. El día 7, los ‘abonos totales’ con número hasta el 13.000 y el 8 de mayo, hasta el número 19.000. A diferencia del Real Madrid -12.000-, el Atlético destinará 14.000 localidades a sus aficionados, 950 entre las peñas y 13.050 para sus abonados.

En esta ocasión a cada abonado que acuda a taquillas en el día determinado otro ‘Abono Total’ no le dará derecho a una segunda entrada independientemente del número, si no que este segundo tendrá que esperar a su día de recogida.

Esta decisión desmonta la picaresca de otras citas, en la que los socios pedían a un amigo o conocido con un número bajo que comprara con su abono la de acompañante. Si en una familia había dos números bajos, en lugar de sacar conjuntamente dos entradas, cada uno hablaba con un acompañante de ‘números altos’ para sacar cuatro. Es más, en los foros colchoneros proliferaban las propuestas de: “Si tienes dos carnets bajos, te dejo mis dos altos, sacas cuatro entradas, me das a mí una de las dos mías y a cambio, te quedas tú con la sobrante”.

Evidentemente, si las entradas fueran realmente nominativas y sólo para los socios más antiguos del club, la grada lisboeta del Atlético tendría una media de edad muy elevada de sus seguidores (que no se enfade nadie, es una broma, pero es una situación real). En muchos casos (aunque también hay socios jóvenes que son socios desde pequeños) el socio antiguo cederá su localidad a un familiar o amigo, o la pondrá en venta. El Atlético recuerda que cada entrada irá “vinculada” a la persona que la recoja -para que cada abonado sepa los riesgos o problemas que puede suponer cederle la localidad a un aficionado, por ejemplo, si éste lanza un objeto-. Si en las entradas del Real Madrid y el Atlético se presume que no aparecerán los nombres de los aficionados, en las de las UEFA sí aparece el de los ‘agraciados’ en el sorteo. Se desconoce si alguna vez llegarán a pedir en éstas al hincha que las posea a identificarse, el hecho es que en años anteriores lo ha anunciado pero no lo ha hecho.

En este enlace se puede encontrar el sistema de reparto del Atlético para la final de Lisboa, publicado en su web oficial este 3 de mayo. Si pasados esos tres días de venta la entidad rojiblanca continúa con entradas, anunciará entonces el tramo de abonados que puede optar a ellas, con una recogida siempre en días posteriores a la disputa del choque ante el Málaga, en el que el Atlético puede cantar el alirón liguero.

Así funciona la reventa

Al margen de obtener entradas mediante el Real Madrid y el Atlético –o mediante contactos en uno de los dos clubes, empresas o políticos- la otra opción que le queda a los ‘mortales’ es acudir a la reventa. Si leen ustedes algunos medios, éstos les dirán que las entradas cuestan 7.000 euros –eso he oído yo hoy-. Mentira. Ese medio ha entrado en una página de reventa y ha visto lo que piden en ella por esas dos entradas que tarde o temprano –salvo aparición de jeque incauto- se venderán por muchísimo menos. Es como si entran en una página de anuncios de pisos y un particular pide 10 millones de euros por un piso en plaza de Castilla. Sería desinformar decir: “Un piso en plaza de Castilla cuesta 10 millones de euros”. No señor, eso es lo que pide una empresa de reventa, que compra una entrada a un socio o aficionado, le suma una suculenta comisión y se la vende a otro por si suena la flauta, una empresa a la que por cierto, el medio en cuestión a la par que desinforma le hace publicidad. Si entran ustedes en webs de anuncios entre particulares –como milanuncios.com- verán que allí el precio de las localidades más baratas está entre 700 y 1.000 euros.

Si alguna vez necesitan moverse en este ‘mundillo’, que yo les desaconsejo porque la reventa es ilegal (y bla,bla,bla), siempre es preferible poner uno mismo el anuncio de demanda en lugar de contactar con el que lo ha puesto y ofrece algo (al que siempre se le puede realizar una oferta a la baja, por cierto).

Cuando el martes tenga lugar el sorteo en las oficinas del Bernabéu, entren en esa página, ya verán cómo se multiplican los anuncios de venta. El Real Madrid, en su papel, lo persigue y retira el abono durante un año a los que comercian con los carnets o abonos (aquéllos que por ejemplo publican la venta con una foto de su carnet en la que aparece su nombre y número). Pero no puede hacer mucho más. Tampoco el Atlético. Y tampoco, al controlar que los portadores de las entradas son los verdaderos socios ‘afortunados’. Son conscientes de que en una situación así, si pidieran en Lisboa el DNI a todos los socios de uno y otro equipo que acudan al estadio Da Luz habría media entrada y habría un problema de orden público.

No hay hoteles: Mentira

Otra de las mentiras respecto a la final. Dicen que no hay hoteles en Lisboa ni en sus cercanías (ésta escuchada en una emisora de radio). La cuestión es que miles de personas –madridistas y colchoneros- tienen reservado algo en Lisboa a expensas de saber si tienen o no entrada. Miles de alemanes, ingleses y aficionados de otros equipos tienen reservas que todavía no han cancelado (en webs como booking, de reserva gratuita, la cancelación es también gratuita hasta el 20 de mayo).

Tras el reparto de entradas, se liberarán reservas. Y cuando vayan cancelando los hinchas de otras aficiones, más. Fíjense que incluso en las webs de compra-venta se ofrecen reservas de hoteles a cambio de entradas, o que se revenden por una pequeña comisión hoteles en la capital lisboeta. Además, poblaciones muy cercanas como Cascais y Estoril –en Portugal los taxis son muy baratos- ofrecen numerosos hoteles e inmuebles en alquiler.

Por otra parte, RENFE ya ha informado de que establecerá trenes especiales para la final, alguno con coche cama, así que ya saben, también tienen la posibilidad de dormir en el tren de vuelta de regreso a la capital de España.

Hay una psicosis colectiva, cierto, pero no es necesario acrecentarla para convertirla en una noticia más llamativa. Si tienen una entrada, felicidades. Si no, la fiesta que se vivirá en Lisboa el 24 de mayo bien merecería una visita. Aficionados de todo el mundo se desplazan cada año a la ciudad en la que tiene lugar la final para disfrutar de la fiesta en las calles o en las cercanías del estadio. Con entrada o sin ella. Será un día histórico para Madrid, en Lisboa.

Contacto: vabajo@republica.com

Twitter: @victorabajo