Un gigante llamado Thibaut

Thibaut Courtois va camino de convertirse, si no lo es ya, en uno de los mejores porteros del mundo. No es de extrañar que Mourinho lo quiera de vuelta en Londres para la próxima temporada. “Es mi jugador”, ha dicho el técnico en varias ocasiones, ansioso por tenerle entre sus filas.

El portugués podrá ser soberbio, pero tonto no es. Y es que, independientemente de la buena defensa, la eficacia de cara al gol o la fortaleza mental del Atlético de Madrid, una de las claves para que el conjunto rojiblanco esté tan arriba es el cancerbero belga.

Las paradas que hizo este miércoles ante el Athletic de Bilbao en San Mamés son sólo algunas a las que nos está acostumbrando el meta, que ha ido ganando madurez poco a poco desde la llegada de Simeone al banquillo.

Como ejemplo de su mejora hay que recordar aquellos partidos ante el Real Madrid en los que Cristiano Ronaldo lograba marcarle goles de todos los colores. Por entonces, Courtois siempre era uno de los señalados por la prensa y el público. Era un portero que apuntaba maneras pero que en ocasiones ofrecía dudas.

Sin embargo, nada queda ya de esos días ‘tristes’, que fueron sepultados tras la final de Copa del Rey que los colchoneros ganaron en el Bernabéu a los blancos la pasada temporada. ¿Se acuerdan quién fue el verdadero héroe de ese partido? Sí, Thibaut Courtois.

La semana que viene el Real Madrid se enfrenta (otra vez) a un gran equipo, pero también a un muro gigantesco. Nos espera una gran eliminatoria.