Un referéndum para el Bernabéu

El Barça se ha anticipado a lo que el Real Madrid debía haber anunciado hace tiempo: un referéndum para consultar a sus socios sobre la remodelación de su estadio. El club catalán preguntará en 2014 sobre la conveniencia o no de construir un campo nuevo, cubierto y con aforo para 105.000 espectadores. Lo anunciado por Toni Freixa deja en entredicho la hoja de ruta de Florentino Pérez sobre el futuro Bernabéu, después de que el máximo gestor madridista no haya previsto, a día de hoy, consultar a los socios sobre qué proyecto es el preferido por los socios madridistas –en teoría, dueños del club, aunque si no son multimillonarios no podrán aspirar nunca a ser presidentes-, acerca de si es necesario o no una remodelación que podría ascender a 450 millones de euros, y ni siquiera sobre si los socios aprueban o no el cambio de nombre del estadio, que bien podría ser Audi Bernabéu, Bernabéu Audi o Fly Emirates Bernabéu.

Otra vez, Florentino llega tarde. Su brillante gestión en la recalificación de las torres de la Ciudad Deportiva, a nivel de mercadotecnia, o fichando a algunos de los mejores jugadores del mundo y el apoyo de la masa social, que le ha entronizado -pese al pobre balance en títulos- merced a la comparación con los anteriores gestores del club, que estuvieron inmersos en escándalos y amaños, le ha hecho sentirse intocable y le ha llevado a convertir el club en tan presidencialista como en tiempos de Bernabéu.

El bajo perfil de otros candidatos que aspiraron a la presidencia -es escandaloso que casi todos los candidatos falsificaran miles de votos en los comicios en los que no estuvo Florentino, y se hayan ido de ‘rositas’- hace además que muchos aficionados compartan la frase que en su día pronunció Juanito Navarro: “Éste como es rico no tiene que robar”. Del mal el menos.

Antes de su ‘espantá’, Florentino anunció como principal reclamo electoral el cubrimiento del Bernabéu. Tampoco cumplió en el asunto de la grada joven -ahora parece que la guerra civil en los ultrasur le facilitará la tarea-, ni en lo de emitir en abierto Real Madrid Televisión.

Respecto a la grada joven no le vendría mal seguir el modelo del Atlético. Cuando todas las localidades se convirtieron en asientos, los socios del Atlético menores de 30 años disfrutaron un descuento en el Fondo Sur. Si alguien era mayor y quería acudir a ese emplazamiento, lo podía hacer, consciente de que vería el fútbol de pie, en una zona sin numerar. Así, junto a los más radicales podían juntarse a animar a lo largo de todo el fondo otros grupos de jóvenes o peñistas. El Real Madrid, por su parte, apostó por recluir a los ultrasur entre unas paredes de metacrilato en una zona para sólo 800 espectadores. Con esa medida, el Atlético comenzó a avasallar al Real Madrid en cuanto a la animación entre el Calderón y el Bernabéu.

Otra asignatura pendiente de Florentino Pérez es la de emitir en abierto Real Madrid Televisión, lo que llegará en el mes de enero. Es una gran noticia para el madridismo, prometida e incumplida desde el nacimiento del canal y algo que el Barça lleva haciendo varios años –para Cataluña-. En este caso, más vale tarde que nunca.

En lo de emitir en abierto, llega más tarde que el Barça, en el diseño de la nueva grada joven, bien haría en aprender del Atlético, y en la consulta a los socios sobre el estadio, también debería seguir los pasos barcelonistas. Porque queda muy bonito decir que el Real Madrid es de los socios y que luego sean unos pocos o sólo uno el que decida. Y también me refiero a los socios compromisarios. Porque cuantas menos personas están implicadas en una decisión, más fácil le resulta al poder dirigirlas hacia sus designios. Por decirlo con farolillos y adornos florales. El caso es que Florentino debe abrir más el Real Madrid a sus socios y recordar que, estén más o menos preparados que él, pudiendo equivocarse o no, son los dueños de la entidad y los que le licitan en el cargo. Y preguntarles no estaría de más.

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