El inmovilismo de Del Bosque

Del Bosque es un gran entrenador, de los que maneja bien los vestuarios y mantiene una buena relación con sus jugadores, para los que es un auténtico padre. Además huye de todo tipo de polémicas y en general es un hombre que cae bien a casi todo el mundo. Sin embargo, tiene un defecto y es que no arriesga casi nunca y huye de todo lo que sea innovar.

No se me han olvidado aquellas semifinales de la Liga de Campeones de 2002-2003 del Real Madrid ante la Juventus en la que no tuvo respuestas para dar la vuelta a un resultado adverso. Por eso, el salmantino acabó en la calle. No se lo merecía y de hecho puede que fuese un grave error que Florentino Pérez le echase, pero su ‘falta de sangre’ fue determinante para salir por la puerta de atrás del club de sus amores.

Ahora, vive en la selección española una época histórica y ha sido campeón de Europa y del mundo, cosa que pocos técnicos pueden decir.  Sin embargo, se ha vuelto a equivocar. Lo ha hecho porque tras una temporada complicada para algunos de nuestros internacionales, por lesiones y cansancio, ha dado una lista en la que sigue por ejemplo estando Pepe Reina, un tipo afable y que es un auténtico motivador para la selección, pero que como portero no está al nivel de Diego López o De Gea por poner dos ejemplos, y no hay recambio de garantías para algunos jugadores que están totalmente fundidos, sobre todo en el centro del campo.

Por eso hay que preguntarse si a la selección van los mejores o los que tienen más antigüedad y peso en el equipo, un aspecto muy importante pero que no siempre garantiza el éxito.

Hace unos años Luis Aragonés se cargó a Raúl de la selección, uno de los pesos pesados. Al principio el debate fue tremendo y la polémica persiguió a la selección durante meses, pero cuando España se proclamó campeona de Europa en 2008 nadie se acordó de él.

Tenemos la suerte de tener la mejor selección del mundo y no hay que hacer muchos cambios, pero los pocos que hay que hacer son fundamentales para que el equipo siga siendo competitivo entre otras cosas para poderle ganar a Brasil en la final de la Copa Confederaciones. Se puede conseguir el objetivo con esta lista, pero también haciendo modificaciones, porque el éxito no dura eternamente y a veces hay que cambiar algo para que la chispa nunca se acabe.

En la lista me faltan por ejemplo Iñigo Martínez (Real Sociedad), Isco (Málaga), aunque el seleccionador ha aclarado que es porque la sub-21 le necesita más, Michu (Swansea), Mario Suárez (Atlético), Diego López (Real Madrid), De Gea (Manchester United) y Arteta (Arsenal)

La pregunta es fácil; ¿Están en mejor estado de forma todos y cada uno de los jugadores convocados en los respectivos puestos de estos hombres? Como decía un lema de la selección de la pasada Eurocopa, “la historia no te hace campeón”.