Por qué el Real Madrid es el más odiado de España

Un sondeo de Ikerfel para el diario As ha desvelado que el Barcelona ha desbancado al Real Madrid como el equipo más querido de España, a la par que el conjunto madridista se ha convertido en el más odiado. Cómo se pueden imaginar, los mismos datos de la encuesta son interpretados de distinta manera por As y los medios de la Ciudad Condal, y mientras el diario madrileño destaca el primer aspecto (España se pasa del Madrid al Barcelona), El Mundo Deportivo apuesta por titular con el segundo (El Real Madrid, el equipo más odiado de España y el Barça, el más querido).

Dos interpretaciones, fieles a la verdad, que sin embargo si no vemos en su contexto nos pueden llevar a una sentencia demagógica, ya que no es menos cierto que el Real Madrid es el segundo equipo más querido de España y el Barcelona, el segundo más odiado.

En una encuesta realizada entre los aficionados de los veinte estadios de Primera División, el 44% de los hinchas eligió al conjunto azulgrana entre sus tres equipos favoritos (el 37% hizo lo propio con el Real Madrid, el 18% por el Atlético y el 18% por el Valencia)

Respecto a los equipos antipáticos, el 51% de los seguidores nombró al Real Madrid, un 40% al Barcelona, un 30% al Sevilla y un 29% al Atlético.

No se escapan del sondeo las connotaciones políticas inherentes a los distintos clubes ni las rivalidades regionales, lo que provoca que el Real Madrid sea el más odiado por los hinchas del Athletic, el Atlético, el Barcelona, el Osasuna y la Real Sociedad (el rival madrileño por definición y cuatro equipos en plazas con importante fuerza nacionalista).

Mientras, el Barça es el más odiado en lugares donde el nacionalismo es insignificante, ya que despierta antipatías, además de en feudo de su vecino Espanyol, para los hinchas del Granada, el Levante, el Racing, el Rayo y el Real Madrid.

Hechas todas estas precisiones, y con todos los datos en la mesa para evitar conclusiones erróneas, el titular más acertado es que el Real Madrid ha dejado de ser el equipo más simpático para los hinchas españoles y ahora lo es el Barcelona.

En este sentido, considero evidente que la principal causa es la época triunfal del club catalán en España y en Europa y el gran juego con el que lo ha conseguido. La masa quiere sentirse partícipe del ganador, lo que genera adeptos a su causa, y la forma de conseguirlo –con un fútbol que ha maravillado al mundo entero- ha despertado admiración entre el aficionado medio al fútbol.

El hecho de que el Barça haya aportado a tantos internacionales para la Roja y los éxitos conseguidos por ésta provoca que los hinchas se sientan cercanos a sus futbolistas. Esos dos aspectos han podido más que los shows de Laporta y los errores del club catalán de mezclar política y deporte. Por eso, el Barça ha pasado a liderar la clasificación de los más ‘simpáticos’, desbancando al Real Madrid, que encabezaba la lista en los sondeos realizados en los últimos años por la Generalitat (2003) y el CIS (2007).

Los que más ganan son siempre los más queridos y los más odiados, y por eso se mantiene la bipolaridad en las dos clasificaciones. Pero, ¿por qué si el Real Madrid ha pasado a un segundo plano en simpatías ha pasado a ser protagonista de las antipatías?

Además de por la regla de que el menos simpático pasa a ser más antipático, bien es cierto que el Real Madrid se ha ganado en las últimas temporadas la etiqueta de la opulencia y la soberbia. En los últimos años, el vestuario madridista se ha convertido en una ‘pasarela Cibeles’ a pequeña escala en la que los perfumes, los Ferraris y la ropa de marca han sido tan protagonistas como el balón.

La teoría florentiniana de “no hay nada que yo no pueda comprar” ha despertado asimismo numerosas antipatías entre aquéllos que no tienen dinero para hacer lo mismo y aquéllos que reprueban esa conducta de airear los euros.

La guinda al pastel ha sido la llegada de Cristiano Ronaldo (el mejor del mundo, el segundo mejor y el tercero mejor, según él) y de un Mourinho que ha enemistado al club madridista con los árbitros, las aficiones rivales, los entrenadores del resto de los equipos y que se ha cargado a Valdano, el único que ponía algo de cordura en la imagen pública del Real Madrid.

Cada día es más habitual coincidir con gente que afirma no ser aficionada al fútbol pero que en el caso de “ser de un equipo” es “de cualquiera menos del Real Madrid”, por “lo que representa”. Este monstruo, señor Florentino, lo ha creado usted, y suya es la responsabilidad de variar esta clasificación, aunque no va por buen camino.

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