El desatino de Florentino

Bueno, pues se terminó el ‘Kunlebrón’ con un final que muy pocos, incluido el propio Agüero, podían presagiar hace unas semanas. De toda esta guerra sólo quedan, dos vencedores, el City y Gil Marín, y muchos perdedores, como Florentino Pérez, el Real Madrid, Agüero, el Atlético y la credibilidad de la prensa de nuestro país.

Además del City, que por primera vez no dilapida su inmensa fortuna en medianías a precio de cracks, Gil Marín ha ganado esta guerra. Y lo ha hecho porque sus socios y aficionados le han exigido entorpecer la marcha de su estrella al eterno rival, incluso si llegara a poner sobre la mesa más dinero que el resto de los equipos interesados. El director general del Atlético, que ha traspasado a Simao, Ujfalusi y De Gea, sale ahora victorioso por torpedear una operación que deportiva y económicamente hubiera sido beneficiosa para el equipo rojiblanco pero sentimentalmente hubiera dolido mucho a sus hinchas.

El directivo, recordando permanentemente a los medios que existía un pacto de no agresión con el Real Madrid -díganme ustedes en qué se beneficia el club madridista- ha conseguido que Florentino Pérez, en aras de mantener una relación caballerosa, desatendiera los guiños de un jugador que estaba como loco por vestir de blanco.

Florentino, al que poco le importa la imagen que deja el Real Madrid con el comportamiento de su entrenador, ha cumplido con un pacto de ‘no agresión’ al que pocos le daban credibilidad, ya que el Atlético -y el resto de equipos- no tienen capacidad económica para quitarle jugadores al Real Madrid a base de talonario. Vamos, como si en el ring de un combate de boxeo Tyson aceptara no pegarse con un peso pluma y renunciara con ello al cinturón, que en este caso sería la contratación de uno de los mejores jugadores del mundo.

El presidente del Real Madrid, al que en ocasiones le influyen tanto las encuestas de opinión, no  ha hecho ni puñetero caso del clamor popular de los que le licitan en el cargo y ha decidido apostar por una promesa brasileña que ahora se ríe en su cara afirmando que no quiere venir hasta diciembre.

Al fracaso de Florentino y del Real Madrid se le suman el de Agüero y el del Atlético. El de Agüero, porque mal asesorado por sus representantes -ha despedido a dos de los tres que tenía- se ha marchado sin clase de la casa rojiblanca, donde le han idolatrado durante los últimos años y donde las formas le han perdido en su adiós. Nada le habría costado decir que estaba “muy a gusto en el Atlético pero no se quería cerrar puertas” o haber mantenido en secreto -junto con su club- las negociaciones en lugar del desaire protagonizado con el Atleti.

El Kun pensaba que el Real Madrid iría a por él y así no tendría que cambiar la capital de España por el gris Manchester y se equivocó. Su intención era dejar claro que se iba, haciéndole un guiño a Florentino. Podría haber hecho las cosas con la misma determinación pero con más respeto al Atlético.

Pese a haber recaudado un dineral, el propio Atlético es otro de los damnificados de esta historia, porque no sólo se queda sin un estrella, sino que ha perdido una fantástica ocasión de reforzarse con un plantel de lujo en una operación en la que podría haber incluido a Negredo, Canales, Lass o Gago y Pedro León. Pero ha preferido tener un equipo peor armado con tal de no facilitar que su vecino también mejore. Una decisión populista con los suyos en la que ha antepuesto el corazón a la cabeza.

La prensa española ha vuelto a ponerse otra vez en la picota. Esta vez, y al margen de los errores ya habituales de muchos diarios de papel e internet, y del ridículo de varios contertulios de Punto Pelota y Futboleros (“El fichaje está hecho, os lo digo yo”), las tres principales emisoras de radio de nuestro país se han quedado con el culo al aire por la falta de rigurosidad de sus informaciones.

Así, mientras El Larguero, de la Cadena SER, anunció en enero que el Real Madrid había llegado a un acuerdo con Agüero y pagaría su cláusula de rescisión en junio, Onda Cero llegó a asegurar que la contratación estaba cerrada y que la presentación tendría lugar el 28 de mayo y la Cope detalló incluso que ya estaba pactado que el argentino firmaría por 5 años y 8 millones de euros limpios por cada uno de ellos. Si al final el Kun hubiera cumplido su deseo de quedarse en Madrid, tengan por seguro que las tres emisoras se habrían atribuido la primicia.

Una desfachatez más en todo este circo del fútbol que aunque sea “lo más importante de lo que no es importante” no deja de ser eso, fútbol. Sea usted del Madrid o del Atleti, esté usted cabreado porque no se ha fichado al Kun, por su desplante, porque le caiga bien Florentino o no esté de acuerdo con mi opinión o porque no hablemos del Barça, relativice su enfado. En el tiempo que usted ha leído este artículo, 37 niños se han muerto de hambre. Y nosotros, tomándonos a la tremenda estas cosas. Este link con los números de cuenta para hacer donativos para erradicar la hambruna en África sí que es importante. A finales de agosto volveremos a encontrarnos. Hasta pronto.

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