El lastre de ser joven y español (en España)

No sé si la selección de fútbol sub-21 ganará o perderá este sábado ante Suiza en la final del Europeo de Dinamarca, pero pase lo que pase hay que estar orgulloso de los nuestros, que han demostrado a lo largo de todo el torneo tener una calidad y un espíritu competitivo difícil de igualar.

Precisamente por eso es triste que dos de los clubes más poderosos del mundo, Barça y Madrid, no valoren lo suficiente a los jugadores españoles que están asombrando al mundo y que dentro de poco se rifarán los clubes europeos más prestigiosos.

Viendo jugar a Ander Herrera, Iker Muniáin, Javi Martínez o Thiago Alcántara, a mi juicio los más destacados del combinado nacional, con el permiso de Adrián López, parece increíble que Madrid y Barça no se fijen en ellos y tengan que ir al mercado exterior para fichar.

Los tres primeros jugarán la próxima temporada juntos en el Athletic y con Llorente aspiran a luchar sin duda por Europa.  Del otro, Thiago, ya hablé en un post anterior; el Barça quiere venderlo para traer a Cesc, que no va a costar menos de 40 millones de euros. Ahí el Barça renuncia claramente a sus principios de cuidar la cantera, también con la más que posible venta de Jeffren y Bojan, otros dos jugadores de la sub-21.

Estos jugadores, y esperemos que alguno más, darán guerra dentro de unos años, si les dejan, en la selección absoluta y puede que alguno se logre colocar entre los mejores del mundo. Yo apuesto por Ander Herrera, al que solo le falta un poco más de físico para ser un ‘jugador top’, como diría Mourinho. Pero claro, Neymar, Agüero, Alexis y Cesc venden más periódicos y más camisetas. Y el fútbol es un deporte, pero también es un negocio.